El campo envejece: Sólo el 8% de los beneficiarios de la PAC en Andalucía tiene menos de 40 años
Los agricultores de más de 65 años en la región, que podrían quedarse sin ayudas PAC en el próximo Marco Financiero europeo, suponen un 40% del total
En pleno debate sobre el relevo generacional en el sector agrario, los datos del Fondo Español de Garantía Agraria (Feaga), confirman que la incorporación de los jóvenes apenas llega a ser una realidad en Andalucía.
En concreto, el número de menores de 40 años que reciben ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) en la región apenas suponen un 8,23% del total, una cifra que queda muy lejos de lo deseado tanto por administraciones como por el propio sector.
Según se desprende del informe publicado por la entidad, dependiente del Ministerio de Agricultura, en Andalucía reciben ayudas directas de la PAC un total de 193.713 perceptores. De ellos, apenas 1.080 (un 0,56%) tiene menos de 25 años, y un 7,67% entre 25 y 40. En esta última franja de edad, apenas alcanzan el 10% del importe total de subvenciones directas de la PAC.
Más de la mitad, entre los 40 y los 65 años
El porcentaje más numeroso lo suponen los agricultores que van de los 40 a los 65 años, que son el 51,17% (99.115 en Andalucía),y se llevan un 50,69% del importe total de las ayudas mientras los mayores de 65 años superan el 40%.

A nivel nacional, la cifra no es mucho mejor. Según la organización Unión de Uniones, que ha analizado las cifras de España, solo el 8,5% de los titulares destinatarios de ayudas directas tienen menos de 40 años, mientras los que tienen más de 65 años suponen el 39%.
Malos indicios para la nueva PAC
«Estos resultados, además, ponen en un aprieto la propuesta de la Comisión Europea, que propone que, de cara a la siguiente PAC, no sumen ayudas quienes ya están percibiendo ayudas por jubilación», detallan desde la organización.
Esta es, de hecho, la «doble cara» de unos datos de edad que no han mejorado en los últimos años. Si, finalmente, la PAC no tiene en cuenta a los agricultores que compaginan su actividad agraria con la pensión de jubilación, en Andalucía se quedarían fuera del sistema de ayudas un 40,60% de los perceptores y se perderían 338 millones para la comunidad autónoma.
El acceso a la tierra, el gran hándicap
Por otro lado, un diagnóstico realizado por el propio Ministerio de Agricultura sitúa a Andalucía a la cabeza en empleo juvenil en el sector agrario. Según el informe, que contiene más de 800 encuestas, la región suma un total de 114.799 jóvenes ocupados en agricultura y ganadería, superando ampliamente a Murcia y Cataluña, las siguientes en el ránking. No obstante, la cifra baja considerablemente cuando se habla de titulares: apenas 22.100 jóvenes (menores de 40 años) son propietarios de la explotación en la que trabajan, lo que deja al descubierto otro de los grandes problemas a los que hacen referencia desde el sector: el gran desafío para que el relevo generacional sea una realidad es facilitar el acceso a la tierra.