Ofensiva ante los ladrones de invernaderos
Ante el alarmante aumento de robos en invernaderos almerienses, COAG solicita de forma inmediata más vigilancia para abordar el problema
La Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas, COAG, de Almería, solicita más efectivos de la Guardia Civil ante el aumento en el número de robos que se está produciendo en diversos invernaderos de la provincia, coincidiendo con el inicio de la campaña hortofrutícola.
Según la nota de prensa de COAG, del pasado 22 de agosto, el refuerzo de la seguridad se hace prioritario, fundamentalmente en las zonas agrarias y durante franjas horarias críticas en las que el agricultor o agricultora no se encuentra en el invernadero, como durante el mediodía o la noche, momentos en los que el entorno está más expuesto al no haber afluencia de personas en las inmediaciones o en las explotaciones.
Tal y como aparece en la nota de prensa, Andrés Góngora, secretario Provincial de COAG Almería, tras reunirse con un grupo de agricultores asegura que «es necesario reforzar la seguridad ante este pico de robos que se está dando. Los efectivos de la Guardia Civil destinados hasta el momento no son suficientes ante el aumento de la incidencia. Tienen que vigilar más y responder ante más alarmas. Estamos en un punto en el que hay que abordar de forma inmediata ese refuerzo».

Han sido los propios agricultores quienes han trasladado a la organización los hechos que están ocurriendo en el campo durante los últimos días. Andrés Góngora Belmonte, secretario provincial de COAG Almería, indica que es de suma importancia que se aumente la vigilancia y el control sobre este tipo de robos, «sobre todo en un medio rural como es el sector de los invernaderos, en el que en poco espacio existe una alta concentración de invernaderos y la tipología de la zona se asemeja bastante a lo que puede ser un ámbito urbano», similar a un polígono industrial, con equipos bastante costosos en la mayoría de los casos. Circunstancias que requieren de vigilancia por parte de los cuerpos de seguridad.
Si bien es cierto que «tenemos que reconocer», y así se hace, «la labor que desempeñan los grupos ROCA», grupos de la Guardia Civil de robos en el campo y que, desde que se encuentran en funcionamiento la situación ha mejorado, es fundamental que para evitar estos episodios y poder mitigar los posibles daños en consecuencia, se aumente la vigilancia. «Sí que causa efecto y, además, se nota cuando colaboramos con los grupos ROCA, ya que el nivel de robos desciende», expone el secretario provincial de COAG Almería.
Contacto directo con la Guardia Civil
En este sentido, la organización agraria ha mantenido ya una reunión con los responsables del Grupo ROCA de la Guardia Civil, encargado de velar por la seguridad en zonas rurales. Durante el encuentro, se trasladaron las distintas vías de comunicación habilitadas tanto para realizar la denuncia pertinente, una vez consumados los actos delictivos, como para dar aviso o notificar hechos sospechosos de delito, ayudando de esta manera a las autoridades en el transcurso de las investigaciones.
Además, la ubicación aislada de muchos invernaderos contribuye a su vulnerabilidad. Al estar ubicados en áreas remotas o poco vigiladas, se convierten en objetivos fáciles para los delincuentes. La falta de sistemas de seguridad adecuados y la escasa iluminación también juegan un papel importante al facilitar el acceso no autorizado.
De igual modo, «hay que reconocer que los agricultores tenemos que mejorar nuestras instalaciones, sobre todo, en lo que se refiere a alarmas o cámaras de seguridad, para, de alguna manera, colaborar también con los cuerpos de seguridad a la hora de solucionar cualquier tipo de robo». Así lo expresa Andrés Góngora, quien pone de manifiesto que, como parte de la solución, también se torna crucial la necesidad de vigilar la compra o la puesta en el mercado de todos los materiales que se roban.
Según información de los afiliados de COAG, el problema se está dando especialmente durante esta estación del año. «Los robos se están centrando bastante en motores de riego, motores para los tratamientos de plaguicidas o fungicidas, así como en herramientas bastante caras como carros eléctricos, pero, sobre todo, relacionados con la maquinaria. Por eso, insistimos bastante, y así lo hemos trasladado a nuestros asociados, en que hay que tener mucho cuidado a la hora de comprar cualquier material, herramienta o maquinaria de segunda mano. Hay que asegurarse que quien pone a la venta el material usado es realmente su legítimo propietario», apunta Andrés Góngora.

Preocupación en el sector
La organización muestra su preocupación ante el aumento del número de robos coincidiendo con el inicio de la campaña hortofrutícola y reclama un refuerzo en las zonas agrarias de la seguridad, sobre todo en franjas horarias críticas, como durante la noche.
Lo cierto es que los invernaderos han desempeñado un papel crucial en la producción agrícola moderna al permitir el cultivo controlado de plantas en condiciones climáticas adversas. Sin embargo, junto con sus beneficios, también han surgido desafíos, entre ellos el aumento de los robos en estos recintos agrícolas. Los robos en invernaderos representan una amenaza significativa para los agricultores y la seguridad alimentaria, lo que requiere una comprensión profunda de las causas subyacentes y la implementación de estrategias efectivas para mitigar este problema.
Con respecto al material robado, el secretario provincial de COAG Almería, insiste en la necesidad de vigilar el mercado negro, «teniendo en cuenta que la compra o posesión de material robado es tanto un delito como el propio robo en sí». Desde esta organización se pide la colaboración por parte de los vecinos cuando haya sospechas acerca de vehículos que puedan estar por la zona y que no sean los habituales. «Hemos lanzado un número directo de la Guardia Civil en las diferentes comarcas agrícolas de la provincia de Almería, para que ante una sospecha y no solamente ante un robo, se pueda dar la voz de alerta directamente a estos grupos de la Guardia Civil», describe Góngora.

COAG determina que la alarma en el entorno de los invernaderos es ya patente. Diversos agricultores han avisado de que la incidencia de robos está repuntando en los últimos días y estas incursiones son llevadas a cabo por los ladrones haciendo uso de la violencia, mediante la práctica de butrones para poder acceder a las instalaciones o provocando destrozos en las mismas una vez están dentro.
«Entre los objetos sustraídos se encuentra todo tipo de material agrícola y enseres propios de la actividad por lo que desde la organización se realiza un llamamiento al sector para que extremen las precauciones, especialmente ante la adquisición de productos de segunda mano, asegurando su procedencia adecuadamente y dando la voz de alarma ante la sospecha de que pueda tratarse de material robado», declaraba la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas de Almería en su nota de prensa.
Impacto negativo para la agricultura
Por añadidura, los robos en los invernaderos no solo afectan a los agricultores en términos económicos, sino que también tienen un impacto más amplio en la seguridad alimentaria. Cuando los robos se vuelven frecuentes, los agricultores pueden verse desalentados a invertir en nuevas tecnologías y prácticas agrícolas, lo que a su vez reduce la productividad. La pérdida de ingresos y la incertidumbre financiera resultante pueden afectar negativamente la capacidad de los agricultores para mantener y mejorar sus operaciones.
Para abordar el problema de los robos en invernaderos, es esencial adoptar enfoques integrales que abarquen tanto la prevención como la respuesta a incidentes. Una mejora de la seguridad física implicaría la instalación de cámaras de seguridad, cercas perimetrales y sistemas de alarmas que puedan disuadir a los ladrones y aumentar la probabilidad de capturar pruebas en caso de robo.
La colaboración comunitaria también juega un papel esencial para actuar con rapidez y eficacia ante estas situaciones, así como la implementación de sistemas de monitoreo remoto o sensores de movimiento en tiempo real. Estas medidas ayudarían a los agricultores y agricultoras a ser conscientes de actividades sospechosas de manera inmediata. No obstante, el sentido común, la educación y la conciencia siempre serán las mejores aliadas para empoderar a la comunidad agrícola.
Alianza y trabajo en equipo
«No es la primera vez que tenemos que denunciar robos de este tipo, sobre todo en estas fechas, cuando las temperaturas suben y la campaña agrícola se para, por eso pedimos que esta vigilancia se pueda centrar en las horas más críticas, que suelen ser las horas de más calor, cuando prácticamente no hay nadie en las inmediaciones de los invernaderos y en las horas de la noche», expone Andrés Góngora.
Finalmente, el secretario provincial de COAG Almería incide en que se ha detectado que «ahora mismo, el problema se está dando en una zona concreta del poniente almeriense, entre San Agustín, Las Norias, La Mojonera, Vícar, etc., por eso insistimos en que debe haber algún grupo organizado para hacer este tipo de robos».