Radiografía del agro andaluz: líder en valor e innovación
Las empresas agroalimentarias representan el 21,8% de la toda la industria manufacturera de la región. Un informe elaborado por Etsiam y Cesur resalta la importancia de las hortalizas, las frutas y el aceite de oliva
El sector agrario es clave para la economía española y, dentro de ella, para la andaluza, que acapara casi la cuarta parte de la producción agraria a nivel nacional. Este es uno de los principales argumentos que esgrimen los agricultores para reivindicar más medidas dirigidas a cuidar, mantener y promocionar un sector que ve cómo su futuro se escapa si no se produce un relevo generacional efectivo.
En cifras, la industria agroalimentaria de Andalucía tiene 5.604 empresas, el 18% del total nacional, según recoge el informe «Prospectiva estratégica para afrontar los retos del sector agroalimentario del Sur de España», promovido por la Comisión del Agroindustria de Cesur, y realizado por Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Monte, Etsiam, de la Universidad de Córdoba.
Industria manufacturera
Además, las empresas agroalimentarias andaluzas representan el 21,8% de la toda la industria manufacturera de Andalucía. Estos números evidencian la relevancia que tiene el sector agro en la economía de nuestro país donde, además, Andalucía produjo en 2020 por un valor de 12.358 millones de euros, lo que acapara casi la cuarta parte de la producción agraria de España (24,22%).
En cuanto a puestos de trabajo, el sector agroalimentario de Andalucía emplea a 489.898 personas, el 16% del empleo total andaluz y el 21,8% del empleo total agroalimentario en España. El 46,8% de este empleo agroalimentario corresponde al sector primario (229.000 personas), el 10,1% a la industria agroalimentaria (50.000 empleados) y el 42,9% (210.000 empleados), a la comercialización.

El nivel de autoempleo medido por el número de trabajadores empleados por cuenta propia es del 23,07%, superior al del mercado de trabajo andaluz general (16,88%).
Según los datos de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de Andalucía (CAGPDS), analizados por Cesur, la producción agraria de la región en 2021 fue de 14.046,10 millones de euros, aproximadamente el 3% del valor de la producción agraria de la UE y el 25% de la nacional.
Sectores más productivos
Pero, ¿cuáles son los sectores que más valor aportan? Hortalizas, plantas y flores (con (4.326,66 millones de euros), suponen un 35,01% de la producción agraria, mientras las frutas suman un 29,45%(3.639,06 millones de euros), y el aceite de oliva un 9,90%(1.223,87 millones de euros).
En el grupo de hortalizas, plantas y flores, Andalucía es también líder nacional, con el 42,27% de la producción.
En cuanto a la fruta, su valor ha subido en los últimos años, con los frutos rojos y las tropicales como principales nichos de crecimiento.
Por otro lado, el informe elaborado por la Etsiam hace hincapié en la importancia del relevo generacional. Y es que la edad media de los jefes de las explotaciones agrarias en Andalucía es de 60,45 años, ligeramente por debajo de la edad media nacional (61,41 años).
«Ese envejecimiento puede ser un problema de la agricultura a nivel empresarial», aseguran el estudio, a la hora de afrontar la revolución tecnológica de la agricultura.
Esto lleva a otro escenario cada vez más mayoritario: la falta de relevo generacional está favoreciendo la aparición de otros modelos de agricultura, basados sobre todo en la cesión de la tierra en arrendamiento y la externalización de las tareas de gestión, ya que es la única salida que los agricultores jubilados encuentran para no perder su propiedad.

Líderes en innovación
De otra parte, y contra todos los tópicos que rodean al sector agrario, el campo andaluz es uno de los ámbitos que más apuestan por la innovación. En concreto, el gasto en I+D+i de las empresas del sector agroindustrial de Andalucía es el 12,17%, aproximadamente 100 millones de euros, mientras que en España es el 5,62%, según datos de 2020.
Esta innovación se da en dos vertientes: la biotecnológica y la digital. Por un lado, se prevé que los avances permitan una mejor aplicación de los insumos, mejorando las dosis y haciéndolas más precisas para los cultivos, unsando tanto los nuevos nanofertilizantes como los biosensores.
Por otra parte, las nuevas técnicas de edición genómica permitirán el desarrollo de variedades más productivas, resistentes a plagas y enfermedades, y más adaptadas a los nuevos parámetros de estrés hídrico, a las frecuentes sequías y a los episodios climáticos cada vez más extremos.
En definitiva, el agro andaluz, que puede presumir de cifras récord de empleo y valor de la producción, tiene como grandes retos el relevo generacional y la implementación efectiva de las nuevas tecnologías que han llegado al campo para quedarse.