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Ecosistema clave

‘Encinas parlantes’ para garantizar el futuro de la dehesa

El Ifapa utiliza sensores de última generación y nuevas tecnologías para saber el estado de salud de los árboles

05/06/2023 a las 07:00

La transferencia de tecnología y conocimientos es fundamental para que el campo andaluz pueda seguir avanzando, implementando nuevas técnicas para seguir siendo un referente productivo en unos mercados cada vez más competitivos.

Dentro de ese ecosistema investigador, es fundamental el papel del Ifapa, (Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de Producción Ecológica), que tiene hasta once centros a lo largo de todo el territorio andaluz.

En el de Hinojosa del Duque, en Córdoba, posee una dehesa experimental con gran diversidad genética. En ella, los científicos andaluces trabajan para darle futuro a este ecosistema, característico en la región.

Y es que la dehesa es, según los datos de la Junta de Andalucía, el sistema agro-pastoral más representativo no solo de Andalucía, sino también de España. Como sistema agrario y forestal, la dehesa se ha caracterizado secularmente por su carácter multiproductivo, obteniéndose un conjunto muy diverso de bienes. Así, a la actividad ganadera se le suman las producciones cinegéticas, de corcho, bellota o leña, entre otras.

Más de un centenar de municipios

En la región andaluza, las formaciones adehesadas ocupan en torno a 1,1 millones de hectáreas en casi 100 municipios, y copan más de 14.000 explotaciones donde se gestiona una cabaña ganadera que supera los tres millones de cabeza de ganado ovino, bovino, caprino y porcino.

Trabajos del proyecto / Ifapa

Actualmente, su supervivencia se encuentra comprometida debido a la mortandad de árboles «Quercus» (encinas y alcornoques) en masa y su escasa renovación. Esto se debe, sobre todo, al patógeno «Phytophthora cinnamomi», que vive en el suelo y devora las raíces del arbolado, causando la podredumbre radical y poniendo en peligro el paisaje donde los cerdos ibéricos se alimentan de bellota.

Gracias al proyecto puesto en marcha por el Ifapa, se estudia la capacidad productiva de las encinas, nivel de bellotas, y respuesta a los factores ambientales que más pueden afectarle, como la letal seca, la sequía u otras enfermedades.

Monitorización

En concreto, dentro del proyecto Indalo, se han instalado en el encinar hasta 24 equipos de monitorización integrada en tiempo real que permiten medir todas las variables del arbolado.

Estos equipos, cuyo nombre se puede traducir como «árboles parlantes», miden el crecimiento e inclinación del tronco, el flujo de savia, la radiación solar dentro y fuera de la copa, la humedad y la temperatura del suelo y del aire… Los datos generados son enviados a la «nube» en tiempo real, a través de una red de comunicaciones inalámbricas que tienen bajo consumo energético y que funcionan perfectamente en condiciones de campo.

Gracias a este traspaso inmediato a la «nube», los investigadores y técnicos agrícolas pueden analizar los datos directamente en el ordenador, relacionando la fisiología del arbolado con su comportamiento reproductivo o su estado de salud, permitiendo ver qué encinas se comportan mejor a nivel general.

Además, estos sensores, instalados en las fincas del Ifapa, pueden combinarse con otros sensores remotos (satélites y drenes) para realizar evaluaciones en áreas más extensas. Los datos obtenidos en el proyecto irán directamente a la infraestructura científica europea ‘Lifewatch’, que acumula datos científicos relacionados con el estudio de la biodiversidad.

Un ejemplar de encina afectada por la seca / Agrónoma

Luchando contra la seca

‘Indalo’ no es el único proyecto centrado en la dehesa que tiene en marcha el Ifapa. La iniciativa ‘Sosdecas’ se centra, sobre todo, en los castaños, un árbol también presente en la dehesa, además de las encinas, los alcornoques y los matorrales.

La superficie total ocupada por masas puras de castaño en Andalucía, según datos del Plan Forestal Andaluz, se cifra en 9.035 hectáreas, concentradas sobre todo en Huelva y Málaga, donde el sector dedicado a la producción y transformación de castañas es bastante potente.

No obstante, la realidad es que, en los últimos años, se está produciendo un progresivo abandono de las explotaciones debido a la falta de regeneración del arbolado y los peligros fitosanitarios. Con la intención de ‘revivir’ este ecosistema clave para el sector agrario andaluz, ‘Sosdecas’ busca mejorar algunos aspectos de la gestión de la vegetación además de la mitigación y el control de los efectos de la seca en las encinas, y la producción de forrajes en la dehesa bajo siembra directa.

Asesoramiento especializado

Combatir al patógeno «Phytophthora cinnamomi» es también el objetivo del Equipo de Diagnóstico de la Seca, un servicio gratuito y único en España, puesto en marcha por la Consejería de Agricultura, al que pueden dirigirse los propietarios de explotaciones con dehesa para recibir asesoramiento de técnicos especializados.

Se trata, sobre todo, de conocer la causa que está detrás de la muerte de los árboles y, sobre todo, evitar el contagio tanto en otras zonas de la explotación como en otras colindantes. Pueden solicitarse sus servicios de forma telemática a través de la web de la Consejería de Agricultura, las delegaciones territoriales o entidades colaboradoras como las organizaciones agrarias, entre otras.