Habas entre mandarinos para aumentar la productividad y reducir la erosión del suelo
Proyecto Diverfarming

Habas entre mandarinos para aumentar la productividad y reducir la erosión del suelo

La investigación apunta a que los cultivos alternativos entre frutales hace que las fincas sean más rentables

21/01/2021 Actualizado a las 15:52

El proyecto europeo «Diverfarming» ha demostrado que el cultivo de habas, judías, cebada, veza y verdolaga entre mandarinos «mejora la sostenibilidad ambiental, económica y social de la actividad agrícola».

En concreto, este estudio experimental, liderado por la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), se ha desarrollado en una finca del Cabezo de la Plata, en el municipio de Murcia, según han informado fuentes de la institución docente en un comunicado.

Resultados obtenidos y evidencias

Además, «los primeros resultados del proyecto, que finaliza en 2022, ya evidencian otras ventajas añadidas a la sostenibilidad ambiental. Entre ellas, el incremento de la productividad de la finca gracias al cultivo alternativo de otras plantas que diversifican la producción del agricultor. A su vez se traducen en la venta de nuevos productos en el mismo terreno en el que hasta ahora sólo se plantaban cítricos», explica, Raúl Zornoza, investigador responsable.

Otra de las ventajas que resalta el profesor, del área de Edafología y Química Agrícola de la UPCT, es que «se está reduciendo el impacto ambiental. Cultivamos en las calles de la finca, en los espacios de tierra que hay entre el arbolado y, por tanto, estas plantas reducen la erosión y mejoran la fertilidad y porosidad del suelo», agrega.

Según Zorzona, «hemos diversificado los mandarinos con cultivos anuales en las calles, plantando habas, verdolaga, judías y forraje como cebada y veza». De este modo, el agricultor puede vender las habas, verdolaga y las judías para consumo humano y la cebada y la veza, para alimentación animal, obteniendo mayores réditos con el mismo terreno.

Fincas «más sostenibles»

Además «los nuevos cultivos atraen insectos beneficiosos que pueden contribuir a reducir la incidencia de plagas, reduciendo a medio-largo plazo el uso de pesticidas», añade Zornoza.

Al respecto, destaca que «los estudios económicos realizados evidencian que los márgenes brutos de la explotación se incrementan con la diversificación de cultivos».

mandarinos
Mandarinos / Agrónoma

En este sentido, señala que la rentabilidad económica de la diversificación es «esencial» para que los agricultores adopten estas prácticas que reducen el uso de fertilizantes y regeneran los suelos. Por ello, los investigadores coordinados por la UPCT recomiendan a la Comisión Europea que introduzca en la Política Agraria Común incentivos y ayudas para fomentar estas técnicas de agricultura sostenible.

Participan 25 socios internacionales

En concreto, los ensayos se realizan en la Finca Canteras, de la empresa agrícola Ferbal, cuya sede central se encuentra en Madrid.

Diverfarming es un proyecto financiado por el Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea, dentro del reto de «Seguridad alimentaria, agricultura y silvicultura sostenibles, investigación marina, marítima y de aguas interiores y bioeconomía» (Referencia 728003). Diverfarming está coordinado por la UPCT y en él participan 25 socios internacionales, entre universidades, centros de investigación, empresas y asociaciones agrarias de ocho países.

Este proyecto, a su vez, se enmarca en los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) 12 (Producción y Consumo responsables), 13 (Acción por el clima) ,15 (Vida de ecosistemas terrestres) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos). A la vez es un ejemplo de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN).

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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