Alberto, agricultor, sobre las dificultades del relevo generacional: «Con 20 años debía más de 100.000 euros, eso nadie lo ve»
El agricultor Alberto Tomás, en conversación con Germán Fernández, hace hincapié en la gran subida del abono y el gasóleo, lo que dificulta aún más la rentabilidad
Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, teniendo en cuenta la afiliación a la Seguridad Social, tan solo un 24% de los trabajadores del sector agrario en Andalucía tiene menos de 40 años. Un solo dato que deja ver cómo de urgente es afrontar el gran problema del relevo generacional en el campo, que ve cómo su tejido laboral va envejeciendo si que llegue el necesario recambio.
Y es que, como desgrana el informe Diagnóstico de la Juventud Agraria, del Ministerio, el acceso a la tierra y la financiación es el gran ‘cuello de botella’ que se encuentran los jóvenes que quieren acceder al sector agro. El informe subraya lo difícil y caro que es para un joven comprar o arrendar parcelas viables, sumado a la falta de capital o avales para modernizar las explotaciones.
Eso, sumado a la incertidumbre en un sector especialmente voluble, es una de las principales preocupaciones de los agricultores, y ganaderos, de menor edad. Así lo contaba recientemente, en el podcast Agrolife, del agricultor almeriense Germán Fernández, otro productor, Alberto Tomás, más conocido en las redes como @agri_berto. «Arranqué con la subvención de incorporación de joven agricultor, pero no fue fácil, diez años después sigo reinvirtiendo casi todo lo que gano», comenta en la entrevista.
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Inicios muy difíciles
«No es cierto que no haya jóvenes que quieran trabajar el campo, sí los hay, pero cada vez es más inviable», lamenta. «Yo con 20 años tenía una deuda de ciento y pico mil euros, y eso la gente desde fuera no lo ve», insiste en su conversación con Germán Fernández, que reconoce la incertidumbre de esos primeros años. «Si te viene un problema grave (una plaga, falta de agua…), no te levantas», reconoce.
Como ejemplo de lo difícil que es la supervivencia en el sector agrario, también ha hecho hincapié en la exponencial subida de costes en las explotaciones. «Los abonos y el gasóleo agrícola han subido más de un 30% este año, llenar el tanque de 2.000 litros me supone 2.500 euros, el doble de lo que me costaba hace diez años, cuando empecé», detalla.
Alberto Tomás también hace referencia a la competencia desleal, asegurando que ay que establecer condiciones de igualdad de mercado. «Quiero que mis cultivos se paguen como se merece», insiste.