La Ley de Restauración de la Naturaleza, aprobada en el Parlamento europeo a pesar del rechazo del campo
Desde Asaja avisan de que la ley «seguirá siendo imposible de aplicar» para agricultores y propietarios forestales
El pleno del Parlamento Europeo aprueba la Ley de la Naturaleza a pesar de la oposición del sector agrario, que lleva semanas advirtiendo de lo lesiva que será para agricultores y ganaderos europeos.
El pleno de la Eurocámara ha rechazado este miércoles el veto del Partido Popular Europeo a la ley de la restauración de la naturaleza, un texto que ha contado con el respaldo de socialistas, liberales, verdes, izquierda y de algunos eurodiputados ‘populares’ que apoyaban la norma a pesar del rechazo frontal que ha manifestado el grupo en los últimos meses.
El rechazo a la ley no ha salido adelante por un ajustado voto de 324 eurodiputados en contra del rechazo y 312 a favor. Tras la votación inicial, que suponía el primer escollo para el texto y que ha cosechado una gran ovación entre los partidarios de la legislación, los eurodiputados han votado las centenares de enmiendas que han perfilado un texto final aprobado por 336 votos a favor, 300 en contra y 13 abstenciones, una posición final que ahora les permitirá iniciar negociaciones con los Veintisiete.

El texto regresará a la comisión de Medio Ambiente para pasar a negociaciones a tres bandas (trílogos) con el Consejo (que ya ha adoptado su posición) y la Comisión.
Indignación del sector agrario
Desde Asaja han acogido «con indignación »la aprobación de la Ley de Restauración de la Naturaleza en el Parlamento Europeo.
Es importante recordar que los agricultores no estamos en contra de la restauración de la naturaleza, como se ha estado acusando desde determinados grupos y organizaciones. Somos conscientes de nuestro papel como defensores de la tierra y reconocemos la necesidad de adoptar prácticas agrícolas sostenibles que promuevan la biodiversidad y la conservación de nuestros ecosistemas, aseguran desde Asaja.
Sin embargo, consideran que, a pesar de las enmiendas, «esta ley sigue estando fundamentalmente mal preparada y seguirá siendo inaplicable para los agricultores y propietarios forestales»
«Esta ley no es más que otro ‘invento’ de la Comisión Europea que podría acabar con gran parte del tejido agroalimentario europeo y español», llegaba a asegurar Ricardo Serra, presidente de Asaja Sevilla.
Los estudios presentados sobre el impacto de la ley solo tienen en cuenta el beneficio potencial de restaurar los ecosistemas, pero no el efecto que tendría esto sobre la actividad agraria. Y es que la imposición de esta normativa conduciría a la pérdida de tierras de cultivo y haría imposible la gestión del suelo a escala nacional, ya que el requisito de no deterioro se extendería incluso fuera de las zonas Natura 2000.
Zonas agrícolas que no se podrían explotar
En este sentido, tal y como detallan desde Asaja, el 36% de la superficie terrestre de Portugal y el 40% de la superficie de España pasarían a ser improductivas porque no se permitiría la actividad agrícola como hasta ahora, a pesar de cumplir ya numerosas condiciones, como las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).