Las lluvias, un ‘regalo’ para el campo: herbáceos, hortalizas y olivar, entre los más beneficiados
Tal y como destacan desde UPA, olivar y almendro son dos de los cultivos que mejor están recibiendo el agua
Las lluvias de Semana Santa han sido un «regalo» caído del cielo para el campo. Después de haber pasado un año agrícola, el de 2023, para olvidar, el agua caída ha logrado recuperar el nivel de muchos embalses y ha traído la esperanza a los regantes de que las dotaciones de riego de esta próxima campaña no sean tan malas como las de los dos años anteriores.
En concreto, las lluvias de los últimos días han dejado 535 hectómetros cúbicos en embalses de la cuenca del Guadalquivir, que abastece a numerosas comunidades de regantes.
No obstante, en los próximos días se reunirán los comités de sequía en diferentes provincias para evaluar la situación de las distintas cuencas.
Muy positivas para los cultivos
Sin embargo, hay algo indudable a pesar de que el reparto de las precipitaciones haya sido relativamente irregular: las lluvias «son altamente positivas para todos los cultivos, ya sean leñosos, herbáceos, frutas y hortalizas» y, muy destacadamente, al olivar y al almendro, tal y como han destacado las organizaciones agrarias.
El secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica, ha incidido en la importancia de este agua puesto que «favorece el inicio del periodo vegetativo de los cultivos y anima la reactivación económica del sector».
También son claves para cultivos que han sufrido mucho durante las últimas campañas: el arroz, que no se ha podido sembrar en los últimos dos años, y el tomate de industria.
«Las lluvias caídas en los últimos días son muy positivas para todos los cultivos. Son unas lluvias que, en general, han caído bien, sin hacer daño, y que permiten que las plantas se encuentren con un suelo húmedo que favorece el inicio del periodo vegetativo al comienzo de la primavera. De esta manera, estarán mejor preparados ante la subida de temperaturas que es de esperar conforme avancen los meses», explica Nicolás Chica.
Leñosos
En cuanto al olivar, Nicolás Chica afirma que estas precipitaciones «significan un gran alivio a la sequía que se viene arrastrando en los últimos años». «El inicio de la primavera está viniendo muy bien y las previsiones para los próximos días reflejan que seguirá lloviendo. Es muy importante porque, en el olivar, que viene de un importante estrés hídrico, esta agua representa la recuperación de cara a la floración que viene. Y en el caso de los almendros, que ya están en flor, el agua también es gratamente recibida», al igual que pasa en los tropicales.
A todo esto, hay que tener en cuenta a la ganadería, que ve con esperanza como reviven pastos que hacía meses que no se podían aprovechar.
Por su parte, desde la provincia de Málaga destacan el aporte de agua al embalse de La Viñuela, que ha aumentado su caudal hasta un 16%, aumentado hasta 48 hectómetros cúbicos. Además, desde Asaja Málaga destacan que las lluvias han sido distribuidas de manera uniforme a lo largo de los cauces, lo que ha permitido una absorción efectiva en el suelo. Además, la ausencia de sol durante este período ha evitado una rápida evaporación, maximizando así la utilidad de las precipitaciones para los cultivos. Asimismo, se espera que la caída de las escorrentías siga aumentando el caudal de los embalses durante los próximos días.
En cuanto a los cultivos cordobeses, el beneficio ha sido generalizado, como ha explicado el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, que ha explicado que «hay señales muy positivas con estas lluvias que favorecen a todo el campo, son positivas para el olivar, los cítricos o la viña porque la tierra está cogiendo agua».
En Huelva, los frutos rojos podrán finalizar la campaña sin incidencias, y con una excelente calidad, al tiempo que el agua garantiza que se «inicie con garantías» la plantación de la siguiente campaña.
Por contra, el gerente de Freshuelva ha subrayado que «tanta humedad tampoco beneficia ahora mismo» los cultivos porque están «en plena producción» y la fresa como fruta «no requiere tanta humedad en el ambiente», toda vez que ha apuntado que esperan que «el aire que ha soplado ayude a secar».