Los costes suben más de un 200% respecto a 2020 y ahogan al campo
Crisis agraria

Los costes suben más de un 200% respecto a 2020 y ahogan al campo

Los fertilizantes, la energía y los fitosanitarios bajaron levemente en 2023, pero siguen en máximos

15/01/2024 a las 07:00

La brutal subida de costes sigue siendo determinante para los agricultores sevillanos, y andaluces, que ven cómo la rentabilidad de sus explotaciones está «al límite».

La leve moderación de algunos insumos durante 2023 han sido un «espejismo» si se analiza con perspectiva. Y es que, al retrotraerse a los ejercicios previos, antes de la guerra de Ucrania, puede observarse cómo los costes han comenzado 2024 disparados, sin señales de que vayan a bajar, al menos pronto, lo que tiene en vilo a numerosos productores.
«Pese a la cacareada Ley de la Cadena Alimentaria, el sector agrario continúa sin poder repercutir el incremento de los costes en el precio de venta de sus producciones», lamentan desde Asaja Sevilla.

La organización agraria ha elaborado un informe sobre la evolución de los insumos que, a través de los cultivos y las ganaderías más representativas de la provincia, revela variaciones significativas en los precios de los insumos y que explica, a su vez, cómo es la verdadera realidad del campo. Para comprender el cambio que han sufrido las explotaciones sevillanas en los dos últimos años, aparte de los efectos de la grave sequía, los técnicos de Asaja han tenido en cuenta las materias básicas.

Aplicación de fertilizantes / Asaja

Fertilizantes

En primer lugar, los fertilizantes, después de alcanzar valores máximos a principio de 2022, han disminuido en comparación con el año anterior. Sin embargo, aún se mantienen en niveles históricamente elevados. Según estimaciones proporcionadas por los Servicios Técnicos de Asaja, los fertilizantes han registrado una disminución promedio del 23% a lo largo del año. No obstante, si se compara con octubre de 2020, se ha producido un incremento del 250%.

Por otro lado, los fitosanitarios, como el glifosato, han experimentado un aumento del 50% durante 2023.

Respecto a la energía aunque han bajado los costes en comparación con 2022, la electricidad, por ejemplo, ha subido un 265% si se compara con 2020. Por su parte, el precio del gasoil ha experimentado una disminución del 27% a lo largo de 2023, aunque desde 2020 ha experimentado un incremento del 178%.

sequía
Olivar afectado por la sequía / Valerio Merino

Por sectores

El informe también detalla cómo han sido las cotizaciones en los distintos cultivos y ganaderías, la otra ‘gran pata’ de la rentabilidad de los productores. Para empezar, los precios de los cereales han estado marcadas por la tendencia bajista, con descensos del 27,47% para el trigo blando, el 18,70 para el trigo duro o un 27,17% para la cebada. «El mercado sigue con atención lo que está ocurriendo en el Mar Negro, porque el recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania, puede empujar los precios», concretan desde la organización agraria.

El arroz, del que apenas se ha sembrado un 9% por la sequía, la remolacha azucarera, o el algodón cuyos rendimientos se han reducido al 50% y al 60%, respectivamente, han sido tres de los cultivos más castigados.

De otra parte, en cuanto al almendro, el rendimiento unitario un 45-50% más bajo de la pasada campaña y la campaña ha venido marcada por los importantes daños causados, tanto en regadío como en secano, por el gusano cabezudo, muy activo por la sequía y la falta de materias activas eficientes. Los precios, igualmente, han sido muy bajos.

Ganado ovino / Corsevilla

Bajada de censos

Respecto a la ganadería, la pertinaz sequía, la falta de lluvias y los desorbitados precios de la alimentación animal han marcado todo 2023, provocando que los ganaderos, como última opción, se hayan visto obligados a disminuir sus censos. En consecuencia, se ha incrementado el porcentaje de animales llevados a sacrificio para poder encontrar un mínimo de viabilidad en las explotaciones. Se estima que la horquilla de aumento de sacrificios con respecto a una campaña normal entre el 10 y el 30%.

«Los costes generales de una explotación ganadera no han parado de subir, siendo uno de los problemas más graves la dificultad para acceder al agua y el precio de los forrajes, que incluso han alcanzado el desabastecimiento».

En el ovino, por ejemplo, se ha dado la circunstancia generalizada de que las hembras reproductoras se han quedado «vacías» debido a la sequía, lo que ha provocado una falta de producción de corderos en la época de mayores cotizaciones anuales.

Por su parte, en el ibérico, desde la organización agraria destacan que «nunca ha sido tan caro producir un animal», mientras que las cotizaciones, extrañamente bajas, no han conseguido igualar siquiera los costes de producción. Es por ello que continúa la bajada de censos y el abandono del sector tradicional del ibérico de montanera.

En el vacuno, Asaja detalla que se ha notado la disminución de censos, lo que se une a los abortos provocados por los efectos de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica. Esto ha hecho que las cotizaciones se hayan resentido, sobre todo por una bajada en la exportación.

La ganadería intensiva, por último, también se ha visto afectada por el incremento de precios de los piensos y los costes energéticos, entre otros.

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