Los regantes de Córdoba temen por el futuro de sus explotaciones si no llueve pronto
En el último cuatrienio la dotación de recursos hídricos al campo se ha quedado en una séptima parte; todo hace indicar que este año será el quinto
Negros nubarrones se ciernen sobre los regantes cordobeses en 2024, no porque vengan cargados de agua, que es lo que desearían estos productores, sino por el incierto futuro que se les abre ante las mínimas dotaciones hídricas que podrían tener en la próxima campaña de verano y otoño. El motivo no es otro que la situación de los embalses, que se mantienen en unos niveles inferiores a los del año pasado a causa de un ritmo de precipitaciones que no ha sido el adecuado para revertir esta situación. Sin embargo, estos agricultores miran al cielo con la esperanza de que en lo que queda de invierno y en primavera puedan registrarse los chubascos suficientes como para cambiar la oscura realidad que en este momento les acecha. Sigue leyendo en ABC Córdoba.