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Manuel González, director general de Brandt Europe / Rocío Ruz
Entrevista al director general de Brandt Europa

Manuel González: «Brandt está creciendo a un ritmo del 50% anual en España»

La filial sevillana de la multinacional norteamericana de agroquímicos prevé alcanzar un volumen de negocio de 24 millones en 2019

6 octubre 2019, 07:00

Hace ya tres años que la multinacional norteamericana de agroquímicos Brandt eligió la planta de producción de la antigua Tragusa en Carmona para establecer su filial europea y atender los mercados de Europa, Oriente Medio y África (EMEA). Desde entonces, se han fabricado 50 nuevos productos para la agricultura, en su mayoría fertilizantes aunque también hay adyuvantes y bioestimulantes.

La incorporación de estos productos representa un salto cualitativo en la oferta comercial de la compañía, que trabajaba fundamentalmente en el campo de los genéricos y ahora se declina por el mercado de las especialidades, con productos más exclusivos, tecnológicos e innovadores. De hecho, la compañía ha traspasado ya a su filial sevillana la mitad de la producción para la zona EMEA que se venía realizando las seis fábricas del grupo que hay repartidas por los Estados Unidos.

—¿Qué parte del negocio de Brandt en Estados Unidos se ha trasladado ya a Carmona?
—En torno a un 50%, pues todavía hay productos que no se pueden fabricar en Carmona por temas de cambio de registro, pues Europa y Estados Unidos tienen legislaciones muy distintas en materia de fitosanitarios. Sevilla cuenta con una privilegiada situación logística para el mercado objetivo de Europa, Medio Oriente y África (EMEA). Producir desde Carmona y enviar a los clientes de esta zona abarata los costes y reduce el tiempo de entrega a menos de la mitad.

Potencial productivo

—¿Cómo se ha redimensionado la planta de Carmona desde la entrada de capital americano?
—La producción de la planta ha pasado de las 9.000 toneladas de 2016 a las 15.000 toneladas con las que cerraremos este ejercicio. Pero no sólo hemos crecido en capacidad, sino también en empleo. De hecho, se ha reforzado la plantilla de la fábrica, pasando de 54 a 86 trabajadores. Todo esto ha sido posible gracias a una potente inversión, superior al millón de euros, en infraestructura, maquinaria y tecnología. Tenemos aprobada otra inyección de un millón de euros para 2020-2021.

—¿Cuántos productos nuevos se han fabricado en estos tres años?
—Contamos con unos 50 productos nuevos en cartera que no existían en el catálogo de la antigua Tragusa. Hemos diversificado nuestro abanico comercial incorporando sobre todo especialidades, productos de mayor valor añadido para los clientes basados la I+D+i que la compañía matriz ejecuta en su sede de Illinois. No obstante, en muchos casos, hemos tenido que desarrollar estos productos en nuestro laboratorio para cumplir con la legislación europea. Especialmente en el caso de aplicaciones para cultivos muy implantados en el territorio nacional como el olivar, los cítricos o la viña. Son productos que están funcionando muy bien. De hecho, en la Península Ibérica (España y Portugal) hemos quintuplicado la venta de especialidades en sólo tres años. Respecto a las ventas en el exterior de estos productos de valor añadido, cerraremos 2019 con un negocio de exportación entorno a 4,5 millones de euros.

—¿Brandt va a seguir apostando por las especialidades a futuro?
—Sí. Es la tendencia. El negocio de genérico lo mantenemos, incluso estamos creciendo algo, pero todo el esfuerzo de la compañía va a estar en el crecimiento de los fertilizantes de especialidad y productos basados en I+D. De hecho, esperamos terminar el presente ejercicio con una facturación de 24 millones de euros, y cerca de seis millones lo aportan las especialidades.

Mercados

—¿Qué introducción tienen esas especialidades en el mercado nacional?
—El negocio de los productos especiales está en la exportación principalmente. No obstante, también estamos apostando por España, que es nuestra casa, y donde el crecimiento de la compañía está siendo más rápido. De hecho, Brandt está creciendo casi un 50% anual en el mercado nacional. No obstante, el mercado prioritario sigue siendo la Unión Europea y estamos apostando muy fuerte por el norte de África, Sudáfrica y Turquía. Igualmente, hemos contratado personal para atender los estados postsoviéticos y estamos registrando producto en Rusia, Rumanía y Polonia.

—¿La guerra comercial entre Estados Unidos y China podría beneficiar a Brandt Europe?
—Estamos trabajando para desarrollar en Carmona y vender desde aquí esos productos que se hacían en Estados Unidos y, que tras la imposición de un arancel del 25% por la guerra comercial con China, quedarán fuera de mercado. Será un importante destino de expansión para Brandt Europe y esperamos que para final de este año o para 2020 podamos abarcar el mercado chino.

—Brandt estuvo operando los primeros años con la marca conjunta Brand-Tragusa. ¿Se ha independizado ya del antiguo nombre?
—Del todo. Tragusa ya es historia. Durante estos tres años hemos invertido mucho en marketing para dar a conocer la marca Brandt tanto en España como en Europa, con stand propio en las ferias más importantes del sector y participando en relevantes foros. Y ese esfuerzo ha dado sus frutos.

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