Oruga peluda: cómo detectarla antes de la floración de la viña
Sanidad vegetal

Oruga peluda: cómo detectarla antes de la floración de la viña

Según la RAIF, «la mejor forma de controlar su expansión a otros cultivos es eliminarla cuando está localizada en los nidos o colonias»

03/03/2020 Actualizado a las 10:48

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía ha recordado la importancia de tratar la «oruga peluda» en los cultivos, ya que se trata de una especie muy común que, en el caso de darse en la vid, produce la pérdida de la cosecha.

Conocida como la «oruga peluda», la «Ocnogyna Bayetica», es una especie de una sola generación, polífaga, «muy asentada en la mitad del sur de España».

Se sitúa generalmente en superficies destinadas a pastos, lindes y eriales, donde se alimenta de una gran cantidad de especies espontáneas tales como Borago officinalis, Malva sylvestris, Mercuriales annua, etc, pero debido al no laboreo de olivos y viñas, se extiende a plantas cultivadas como habas, viñas, entre otras.

Dispersión en cultivos

En su etapa de dispersión (orugas errantes), pueden también atacar a otros numerosos cultivos, salvo juncáceas y algunas solanáceas, localizando en sus desplazamientos siembras otoñales de cereales o leguminosas, donde los daños pueden ser considerables. Asimismo, se han dado incluso defoliaciones en plantaciones de eucaliptos.

En el caso de la viña, se alimentan de las yemas principales, lo que obliga a la cepa a brotar una yema secundaria que ya no presenta racimos, por lo que la pérdida de cosecha es altamente probable en ese caso.

La emergencia de adultos se produce de octubre a diciembre según zonas. Una vez realizada la puesta, la incubación dura de 40 a 70 días, por lo que la eclosión se produce en los meses de diciembre y enero.

Las larvas forman colonias bajo telarañas que ellas mismas tejen. Las colonias se alimentan de las plantas herbáceas situadas debajo de la telaraña.

Desarrollo de la plaga

En los meses de febrero-marzo la oruga consigue un tamaño suficiente para dispersarse, siendo este el momento en el que atacan a los cultivos que tienen a su alrededor. En el caso de que en la viña la brotación de las cepas se adelante y coincida con la diseminación de las orugas, las consecuencias pueden ser serias.

A finales de marzo y primero de abril, la oruga peluda alcanza su máximo desarrollo convirtiéndose en una larva de 2-3 centimetros de longitud, capaz de devorar todo a su paso, alimentándose hasta alcanzar la madurez y crisalizar en el suelo.

Las colonias de oruga peluda son capaces de recorrer 300 metros de distancia, permitiendo que el año siguiente estén separadas y no compitan por el alimento.

El periodo de crisalación dura varios meses y el otoño siguiente darán nuevas mariposas. Las lluvías otoñales favorecen la salida de adultos. En cambio, las invernales son perjudiciales. Estas orugas «son muy resistentes al frío». Los adultos pasan el verano enterrados y cuando el suelo se moja lo suficiente, salen a la superficie.

¿Cómo actuar contra ella?

En esta campaña es muy importante controlar a la oruga de forma localizada eliminando los focos próximos a los cultivos para evitar que en el momento de la dispersión se desplacen a la viña, o a otros cultivos, en los que podrían producir grandes daños.

Según la RAIF, «la mejor forma de controlar a la oruga peluda es eliminarla cuando está localizada en los nidos o colonias».

Los primeros nidos de esta campaña se observaron en Córdoba el 20 de diciembre de 2019, unos días después respecto al 2018. Se observó una presencia moderada, con una distribución irregular, que fue aumentando a lo largo de diciembre y enero.

Por lo tanto, como afirman desde la Junta, «es muy recomendable vigilar la evolución de las telarañas tanto dentro de los cultivos, como en el entorno de los mismos».

Entre las medidas que ayudan a frenar a este organismo, destaca la Red de Alerta, figura los tratamientos fitosanitarios generalizados; el laboreo, que destruye las crisálidas impidiendo que completen su ciclo; la destrucción física en las primeras etapas, o el control con insecticidas autorizados en terrenos sin labras, lindazos, bardales u olivares con cubierta vegetal.

 

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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