Planas pide «coherencia» a la Comisión Europea para que se renueve la autorización del glifosato
El debate sobre el herbicida, el más utilizado a nivel mundial, no se cerrará hasta la primera quincena de noviembre, con la nueva votación
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, ha recordado que España apoya la propuesta de la Comisión Europea para extender 10 años los permisos de uso del glifosato, el herbicida más utilizado tanto a nivel mundial como en la Unión Europea, y ha pedido «coherencia» con el asesoramiento científico, que avala su uso.
Así lo ha señalado a su llegada a la reunión de ministros europeos del ramo que Planas ha dirigido en Luxemburgo en el marco de la presidencia española del Consejo y a la que ha acudido también en esta ocasión su homólogo ucraniano, Mykola Solskyi.
«Mi posición es muy clara: tenemos que seguir el consejo científico. Si la ciencia y nuestros organismos recomiendan prohibir un determinado producto, seguimos su consejo, y si respaldan su uso, también», ha apostillado el ministro, que cuenta con el apoyo del sector en este asunto.

Los antecedentes
Cabe recordar que la decisión sobre las licencias del glifosato se ha retrasado a noviembre después de que se constatase una falta de acuerdo entre los Veintisiete en la votación que tuvo lugar el pasado 13 de octubre en un Comité Permanente en el que estaban representados tanto los Estados miembro como la propia Comisión.
Bruselas propuso, basándose en un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), renovar los permisos del herbicida por un periodo de 10 años, pero al no alcanzarse la mayoría necesaria para adoptar o rechazar la propuesta, esta se presentará ahora al Comité de Apelación, compuesto también por representantes de los países de la UE y presidido por la Comisión.
Sin embargo, Planas augura el mismo resultado en la próxima votación, prevista para la primera quincena de noviembre, ya que «no hay posición» de los Veintisiete, por lo que la decisión estará «en manos de la Comisión», de la que espera una decisión «coherente».