Reclaman a la UE que «actúe» ante la grave crisis cerealista
Cereales

Reclaman a la UE que «actúe» ante la grave crisis cerealista

El fin del acuerdo con Ucrania se une a las baja cosecha de países como España

24/07/2023 Actualizado a las 08:29

En tan solo dos meses, las previsiones de cosecha de cereal en Europa se han dado la vuelta por culpa de las condiciones meteorológicas que se han dado en todo el continente.

Esto se une a unos datos muy malos en España donde, según la sectorial de cereales de Asaja, la cosecha de cereales a nivel nacional resultará finalmente un 65% menor que en 2022, con 2,12 millones de toneladas en trigo blando; 216.000 toneladas en trigo duro; 2,41 millones de toneladas en cebada; 123.000 toneladas de avena; 31.000 toneladas de centeno y 103.000 toneladas de triticale.

En este panorama, el Copa-Cogeca, que aglutina a cooperativas y agricultores europeos, detalla que la producción global de la UE en oleaginosas y proteaginosas, y a «pesar de la dramática situación de España e Italia», sigue siendo aceptable.

Situación preocupante

Sin embargo, en el caso de los cereales, remarcan que la situación es «extremadamente preocupante», con una producción prevista de 256 millones de toneladas. Se trata, aseguran, de «la peor cosecha desde 2007», y se encuentra un 10% por debajo de la media de los últimos cinco años.

Esto se une a la grave crisis que sufren los productores, con una subida de los insumos que, unido a una muy mala producción, hará que «muchos agricultores ni siquiera puedan cubrir sus costes de producción».

Por ello, desde Copa-Cogeca han lanzado «un llamamiento urgente a la acción» para que se pueda afrontar esta difícil situación en 2023 como en el siguiente año, cuando aún se verán sus consecuencias.

Vuelve la incertidumbre

A la mala cosecha se une la suspensión por parte de Rusia del acuerdo que mantenía con Ucrania para exportar cereales por el Mar Negro. Quedó sin efecto el pasado lunes y ha sumido en la «preocupación» a un sector ya muy tocado. «La incertidumbre vuelve al mercado alimentario, con un aumento de los costes de producción, y el consiguiente aumento de los precios en los mercados, al tener que exportarse el grano de Ucrania por vía terrestre y por el Danubio», avisan los agricultores europeos.

Y es que la suspensión del acuerdo de exportación implica perder «otra vez», como al inicio del conflicto, el cereal ucraniano, algo que puede sr un duro golpe para España, deficitaria en cereal. Después de China, España es el segundo país de destino de los productos agrícolas ucranianos exportados por el corredor, tal y como detalla Asaja, con 5,4 millones de toneladas según la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe).

Trigo
Trigo / Agrónoma

Organizaciones agrarias, como UPA y COAG, han expresado su «preocupación» por el impacto que pueda tener la suspensión del acuerdo.

«En España, la cosecha ha sido muy mala, peor que la del año pasado, por lo que hará falta importar más cereal que de costumbre, no solo de Ucrania, sino de otros países», insistía José Roales, responsable del sector de cereales de COAG.

Además, advertía de que esto hará «subir los precios», no sólo de los cereales, sino de otros alimentos como la carne o de productos derivados de los cereales.

Flexibilidad de la PAC

El Copa Cogeca también hizo balance a la producción en la UE, detallando que, a principios de mayo, ya quedó claro que varios estados miembros, como España, Portugal o Italia «sufrirían graves pérdidas de la cosecha, dehasta un 50%» Sin embargo, en aquel momento las previsiones de Copa-Cogeca aún estimaban que la producción global de la UE se mantendría estable. «Por desgracia, desde entonces la situación se ha deteriorado drásticamente», aseguran.
Y es que la sequía, que ha afectado a toda la UE en mayo y junio, hará que los países del sur de Europa tengan hasta un 60% menos de cosecha, y en el resto también se resienta.

Además, estas bajas cifras de producción de cereales irán acompañadas de un grave problema de calidad en muchas regiones. Por otro lado, aunque para las oleaginosas y proteaginosas la producción prevista sigue siendo aceptable, con 32 millones de toneladas para las oleaginosas y 3,8 para las proteaginosas, «el impacto meteorológico sobre la calidad podría reducir seriamente la rentabilidad».

Doble golpe

«Los agricultores europeos se enfrentan a un doble golpe, ya que esta baja producción se combina con unos precios de los insumos muy elevados», insisten desde Copa Cogeca. Además, también recuerdan que «los fertilizantes utilizados para la cosecha de 2023 se compraron cuando los precios eran más altos, en 2022, lo que hace la situación aún más insostenible.

En este contexto, Copa-Cogeca ha pedido a la Comisión Europea «flexibilidad en la aplicación de la PAC este año para no poner en peligro el acceso de los agricultores a las ayudas básicas». Además, reclama excepciones para el próximo año, debido al impacto de estas condiciones climáticas en la próxima campaña agrícola.

Del mismo modo, aseguran que la prórroga de la suspensión de los derechos de importación sobre el amoníaco y la urea y su ampliación a otros fertilizantes minerales (así como la suspensión de las medidas antidumping sobre el fertilizante UAN) «ayudarían a los agricultores a hacer frente a una situación muy difícil, en la que están siendo presionados por todos lados».

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