
Covid-19: Estas son las reducciones fiscales para los sectores agrarios afectados por la pandemia
La pandemia y los episodios climáticos, comerciales y productivos en 2020 «justifican» la rebaja en la tributación por el sistema de módulos agrarios
La próxima campaña de la declaración de la Renta, correspondiente al ejercicio 2020, vendrá con algunas novedades para los agricultores y ganaderos adscritos al régimen de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), un régimen simplificado de declaración por el que tributan la gran mayoría de las explotaciones agrarias en Andalucía y a nivel nacional, siendo el elegido por más de un millón de declarantes.
Así, a finales de año, el Gobierno publicaba Real Decreto-ley 35/2020, de 22 de diciembre, de medidas urgentes de apoyo al sector turístico, la hostelería y el comercio y en materia tributaria, en el que se establece, con carácter general, el incremento de un 5% a un 20% de la reducción al rendimiento neto de estimación objetiva en la tributación por el sistema de módulos del IRPF para todas las actividades agrícolas y ganaderas, sin excepción.
La reducción del 20% ha sido muy bien valorada por Asaja Sevilla, que entiende que esta medida está «más que justificada», ya que «durante la pandemia los sectores del campo han soportado un importante aumento de costes para poder cumplir con las disposiciones establecidas para luchar contra el Covid-19, tales como la elaboración de planes de contingencia, medidas profilácticas, restricciones en la movilidad, etc.», declara el secretario general de la organización, Eduardo Martín.
No obstante, la patronal agraria demanda también medidas fiscales para los agricultores y ganaderos andaluces que tributan por otro sistema distinto al de módulos, el de estimación directa: «También deben contar con medidas fiscales que alivien los costes extraordinarios de difícil justificación derivados de la pandemia, en este caso, con un incremento en la deducción de este concepto, tal y como se ha dado en el sistema simplificado», argumenta.

Por otra parte, Asaja Sevilla valora positivamente la eliminación a permanecer un periodo obligado de tres años fuera del sistema al renunciar al método de estimación objetiva, por lo que los agricultores y ganaderos que hubieran renunciado al sistema de módulos para el 2021 podrán revocar la renuncia y volver al mismo al siguiente ejercicio.
Por último, cabe recordar que se mantienen los límites de permanencia del régimen de estimación objetiva del IRPF, por lo que se prorrogan los 250.000 euros anuales de volumen de ingresos y de gastos.
Propuesta por cultivos
Al margen de estas «mejoras fiscales» que se aplican con carácter general a todos los sectores, las organizaciones agrarias están ultimando un pormenorizado análisis del comportamiento de los cultivos durante 2020 sector por sector.
Un informe que presentarán a la Consejería de Agricultura antes de que acabe este mes de enero, para que la Junta, avalada por la información proporcionada por las organizaciones y las oficinas comarcales agrarias, solicite al Ministerio de Hacienda la reducción de los módulos de IRPF de aquellos cultivos que han resultado más perjudicados por distintas adversidades en la provincia.
En este sentido, Asaja Sevilla propone una reducción fiscal del 100%, es decir, que el índice de rendimiento neto en el régimen de estimación objetiva del IRPF pase a ser cero, para todos los sectores ganaderos (vacuno de carne y leche, ovino y caprino de carne y leche, porcino ibérico y toro de lidia), para la flor cortada y para el olivar de la provincia.

Las razones, según la patronal agraria, se sustentan en varios aspectos que han marcado el devenir del campo en 2020. Por un lado, «las precipitaciones que, aunque han sido superiores a las de la campaña anterior, aún están lejos de lo que sería un año normal, por lo que no han sido suficientes para acabar con las consecuencias de la sequía de años anteriores», destaca Eduardo Martín.
Por otro lado está «la incidencia de la pandemia provocada por el Coronavirus, que ha supuesto el cierre del Canal Horeca durante el estado de alarma y las limitaciones posteriores, así como el aumento de costes derivado de las exigencias normativa de prevención y medidas anti-Covid».
Finalmente, «el tercer factor fundamental que viene marcando este periodo es el de la crisis y hundimiento de precios, en muchos casos, con carácter estructural en casi todos los sectores productivos, que difícilmente permiten cubrir los costes de producción».
Todo ello ha provocado «enormes pérdidas para los productores agrarios y ganaderos», unas pérdidas cifradas en el sector del porcino ibérico entorno a 60 millones de euros en Andalucía; y más grave aún es la situación para la ganadería de toro de lidia, cuyas pérdidas a nivel nacional superan los 120 millones de euros.
En el caso de la ganadería se suma, además, que los costes de producción se han visto incrementados, porque «los ganaderos han tenido que seguir alimentando a sus animales pese a no poderlos vender o, en todo caso, venderlos muy por debajo de sus costes, lo cual ha hecho insostenible la rentabilidad en estos sectores», explica el secretario general de Asaja Sevilla.
Situación del olivar
Para los olivareros andaluces la crisis de precios y el mantenimiento de aranceles por parte de Estados Unidos ha provocado enormes pérdidas al sector, tanto de la aceituna de mesa como de aceite de oliva, lastrando la capacidad exportadora de ambos sectores. A esto se suma una meteorología adversa, como el fuerte pedrisco y la gran tromba de agua que cayó el pasado 11 de agosto en el término municipal de Estepa, con casi 6.000 hectáreas afectadas. Por ello, Asaja solicita pasar de un índice de 0,26 a 0,00.

Respecto a los cereales de invierno (trigos), el girasol, el maíz y el tomate de industria se propone una reducción fiscal del 50%, pasando de un índice de rendimiento neto en el régimen de estimación objetiva del IRPF de 0,32 a 0,16 en el caso de las oleaginosas y del 0,26 al 0,13 en todos los demás cultivos.
Los problemas de mácula en los trigos junto con unos rendimientos menores debido a la climatología, la caída de precios del 28% en el girasol alto oleico respecto a la campaña anterior y el ataque de plagas (mildiu, bacteriosis y tuta) en el tomate de industria, con una importante merma de rendimientos, justifican dicha rebaja fiscal según Asaja. Rebaja que se extendería a toda la provincia de Sevilla en el caso de los cereales y oleaginosas y a las comarcas de Campiña, Vega y Marismas en el del tomate de industria.