tractor-campo-recurso
Tractor faenando en el campo / Agrónoma
Perspectivas

Los retos del campo andaluz para un nuevo curso que arranca «caliente»

El déficit hídrico sigue siendo el principal caballo de batalla de un sector que ve cómo el otoño pinta complicado. Se prevé que el abono de las ayudas contra la sequía alivie algo la situación financiera de las explotaciones

04/09/2023 Actualizado a las 07:46

El campo andaluz arranca nuevo curso marcado de forma irremediable por la falta de agua. Con el verdeo en ciernes en muchas zonas, como en Sevilla, la grave sequía que tiene los embalses bajo mínimos en la región es, también, la espada de Damocles contra un sector que acumula ya varias campañas complicadas.

Si el año pasado las pérdidas en el sector por la sequía superaron los 1.400 millones de euros, este 2023 tiene pinta de acabar aún peor. Sobre todo, porque la campaña oleícola, uno de los motores económicos andaluces, pinta muy mal para la mayoría de las zonas olivareras. Algunas, incluso, tendrán cosecha cero, lo que será dramático para muchas explotaciones que, ya el año pasado, tuvieron una producción de aceite de oliva muy por debajo de la media.

En este escenario, el sector agrario no se ha quedado quieto, y ha convocado para este martes en Córdoba, con ocasión de la visita de los ministros de Agricultura europeos, una protesta que se prevé multitudinaria.

Infraestructuras hídricas

Paralelamente, la sequía, y la necesidad de que se aporten nuevos recursos hídricos, sobrevuela todas las decisiones que toman los agricultores. Desde el sector, como llevan haciendo en los últimos años, insisten en la necesidad de poner en marcha nuevas infraestructuras hidráulicas que solucionen los ciclos secos cada vez más frecuentes que se dan en la región. «Mientras países como Portugal o Marruecos han desarrollado mucho su capacidad de embalse en los últimos años, en España las inversiones han sido mínimas», han insistido en numerosas ocasiones desde Asaja Andalucía.

sequía
Sequía / Feragua

Los regantes apoyan esta petición, y la bajan un nivel, insistiendo en que, si se acelerase la tramitación para la construcción de balsas, se podría llegar a un aporte de agua, y un aprovechamiento de las escorrentías, vital para la viabilidad de los cultivos.

Ayudas pendientes

Por otra parte, el sector encara septiembre pendiente de las ayudas, tanto regionales como estatales, que pueden ayudar a darle un aporte de liquidez a los cultivos y ganados más castigados.

Por un lado, en este mes de septiembre se abre la convocatoria de las ayudas de mínimis enmarcadas dentro del III Decreto de Sequía de Andalucía, una partida que irá destinada a porcino ibérico de cebo, apicultura, vi ñedo de vinificación y castaño.

De otra parte, antes de final de año se abonarán las ayudas contempladas en el real decreto estatal de medidas contra la sequía, que han sido adjudicadas directamente a beneficiarios de la PAC de 2023. Las ayudas se concederán a partir de un mínimo de 200 euros y o se pagarán mediante transferencia directa por parte del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).

Las ayudas enmarcadas dentro de la reserva agrícola, con 81 millones liberados por Bruselas para los sectores de frutales de pepita, de hueso, tropicales, cítricos y frutos de cáscara , también se pagarán antes del 31 de diciembre de 2023. Al igual que los del decreto estatal, los beneficiarios no han tenido que hacer ninguna gestión adicional, y serán abonadas directamente con límite de 70 hectáreas por productor.

Cultivo de la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir / C. V.

Trámites burocráticos

Por otra parte, los trámites burocráticos, que se han intensificado con la entrada en vigor de la nueva PAC, también preocupan mucho a agricultores y ganaderos.

Ante el alivio generalizado del campo, el Ministerio mantiene, hasta el próximo día 8 de septiembre, en audiencia pública el documento que especifica las nuevas fechas de entrada en vigor del Cuaderno Digital de Explotación.

En concreto, la aplicación se realizará de forma progresiva a partir del 1 de septiembre de 2024 y a partir del 1 de septiembre de 2025. A partir de la primera fecha será obligatorio para aquellos que cuenten con una superficie de cultivos y permanentes superior a 30 hectáreas; aquellos con más de 5 hectáreas de regadío y los que dispongan de cultivos bajo invernadero

Quedan excluidos de su uso obligatorio las explotaciones que cuenten con una superficie agraria total de 5 hectáreas, o menor, siempre y cuando tengan una superficie de regadío menor o igual a 1 hectárea, excepto cuando hay invernaderos.

De otro lado, el Diario Oficial de la Unión Europea ya ha hecho público el reglamento sobre los anticipos de los pagos directos y de las ayudas al desarrollo rural de la PAC. Como habían reclamado desde el propio sector, para este año 2023, los estados miembros podrán pagar anticipos de hasta el 70% de los pagos directos y hasta el 85% de la ayuda concedidas en el marco del desarrollo rural. Ahora, desde Asaja esperan que, lo antes posible, «este dinero esté en la cuenta de los agricultores» en un momento crítico financieramente hablando.

Escrito por

Ámbitos