riego-aspersion-cultivo
Riego por aspersión / Agrónoma
El agua en 2021

Los diez retos del regadío andaluz para el nuevo año

Feragua insiste en impulsar inversiones en obras hidráulicas para garantizar el recurso y que la agricultura de riego sea el elemento motor de la economía

22 diciembre 2020, 05:01

El regadío andaluz afronta la entrada del nuevo año con cierto optimismo, ante la llegada en 2021 de nuevas inversiones y avances normativos a un sector estratégico en el ámbito económico, social y ambiental.

La agricultura de riego es la que garantiza el abastecimiento alimentario y da futuro a los núcleos rurales. Es la que más riqueza y empleo genera. Pero para que el regadío actúe como elemento motor de la economía «la garantía del agua es esencial», subraya el presidente de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), José Manuel Cepeda.

Por ello, hace hincapié en la necesidad de impulsar las inversiones en obras hidráulicas. Así, en cuanto a las obras de modernización de regadíos para seguir ahorrando agua, diversificando cultivos y mejorando la calidad de vida de los agricultores, destaca «el olvidado proyecto de del sector arrocero de Sevilla y la zona regable del Rumblar, en Jaén». Como obras de transporte que mejoren la disponibilidad del suministro de agua señala el proyecto de Duplicación del Túnel de San Silvestre y las obras del Trasvase del Condado en Huelva y respecto a las obras de regulación que mejoren la garantía de agua, apunta a la Presa de Gibralmedina, en Cádiz.

No obstante, Feragua critica que «en los últimos ciclos de la planificación hidrológica, el nivel de ejecución de las inversiones contempladas en el regadío, tanto de aumento de regulación como de mejora de riegos, ha sido muy escaso. Obras aprobadas en la planificación desde hace lustros «han estado durmiendo el sueño de los justos, precisamente por falta de presupuestos para acometerlas».

Embalse de Puente Nuevo / Valerio Merino

Una situación que podría cambiar en 2021 «siempre y cuando las administraciones (nacional y autonómica) en el uso de los fondos europeos para la recuperación se acuerden del regadío andaluz», sentencia José Manuel Cepeda.

El próximo ejercicio será, además, clave en la planificación hidrológica de las diferentes demarcaciones (Guadalquivir, Mediterránea, Guadalete-Barbate y Tinto-Odiel-Piedras), en la que se decidirán los grandes proyectos en materia de agua, y puede que sea el año en que, por fin, los agricultores andaluces puedan contratar dos potencias eléctricas a lo largo del año para regar sus cultivos, una demanda histórica del regadío.

Estas son algunas de las novedades que el nuevo calendario traerá a las comunidades de regantes andaluzas y que Feragua ha resumido en las siguientes diez claves.

1. Fondos «Next Generation»

Suponen «una buena oportunidad para corresponder al regadío por el papel esencial jugado durante la pandemia, plenamente avalada por el destino que la Unión Europea quiere darle al dinero para la recuperación», señala el presidente de Feragua.

La entidad ha identificado en estos fondos europeos «hasta seis líneas de ayuda» que podrían dar cobijo a inversiones en favor del regadío: desde la modernización de las instalaciones hasta el impulso de balsas verdes, pasando por la mejora energética y la producción de energías limpias, la utilización de recursos no convencionales (regeneración/desalación), o el uso de las nuevas tecnologías para favorecer la digitalización del regadío, muy especialmente en la gestión de las comunidades de Regantes.

«Esperamos que alguna de ellas llegue a concretarse, y para ello, apelamos a la cooperación entre las administraciones». En este sentido, Feragua recuerda que «el regadío andaluz, con 1.100.000 hectáreas, supone el 30% del regadío nacional», por lo que pide que «de los 600 millones previstos para la mejora del regadío nacional, al menos entre un 20-30% de ese presupuesto se destine a los regadíos andaluces».

2. Fondos de desarrollo rural

Feragua añade que hay un incremento de fondos Feader al desarrollo rural para España de 708 millones de euros, «que serán repartidos entre las comunidades autónomas para destinarlos a lo que cada Comunidad Autónoma decida, y confiamos que Andalucía, conocedora de la escasa inversión pública al regadío en el periodo 2014-2020 y de las importantes necesidades que existen, sea sensible a esta situación y destine los mayores recursos posibles a las obras de modernización».

En este sentido, destaca los proyectos del sector arrocero en Sevilla, la zona regable del Rumblar y Guadalmena en Jaén y los riegos tradicionales de la Vega de Granada como los de mayor interés.

3. Ayudas autonómicas

Otra inyección económica para el regadío, en este caso, de 37 millones de euros por parte del Gobierno andaluz. El pasado miércoles se publicaba en BOJA la convocatoria de ayudas al regadío tras tres años de espera. Una convocatoria que, según Feragua, mejora la anterior (de 2017) y en la que los niveles de ayuda pueden alcanzar hasta el 80% en Jaén y Cádiz.

Para el resto de provincias, los niveles se mantienen en el 60% de la inversión elegible, con un máximo de 5 millones de euros por proyecto. Puede incluir hasta un 10% de la inversión a la generación de energía renovable.

4. Planificación hidrológica

En 2021 se entrará en la fase de consulta pública de los proyectos de los planes hidrológicos de las diferentes demarcaciones. No obstante, Feragua, denuncia la intención del Ministerio de Transición Ecológica de retirar de la próxima planificación hidrológica 2022-2027 las obras de regulación (presas y embalses) que estaban aprobadas en el último Plan Hidrológico del Guadalquivir 2015-2021, y que hasta ahora no se han ejecutado.

Salvo la obra del Recrecimiento del Agrio, en Sevilla, con una inversión prevista de 50 millones de euros, que se mantiene en el Esquema Provisional de Temas Importantes –documento previo al futuro Plan Hidrológico del Guadalquivir-, el resto de infraestructuras hidráulicas han sido eliminadas. Es el caso de las presas de Cerrada de la Puerta en Jaén, San Calixto en Córdoba, y Velillos en Granada, ya aprobadas pero pendientes de ejecución. Feragua señala que tienen intención de contribuir al consenso del nuevo Plan, pero «la contemplación de las obras aprobadas en planes anteriores nos parece una condición inexcusable».

5. Doble potencia eléctrica

El Congreso de los Diputados ha incluido dentro del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021 una enmienda que establece la posibilidad de contratar dos potencias eléctricas a lo largo del año, algo que la pandemia introdujo como provisional.

El sector viene pidiendo que se reconozca el carácter estacional del regadío, en el que necesita una elevada potencia para bombear el agua en los meses de mayo a septiembre, y una potencia más baja el resto del año. En 2018, la ley de medidas contra la sequía contemplaba esta medida, pero no tuvo el desarrollo reglamentario. La diferencia ahora es que la propuesta aprobada obliga al Gobierno a realizar ese desarrollo reglamentario en un plazo de seis meses.

agua
Regadío / Agrónoma

6. Nuevo calendario y tarifas

En abril de 2021 está previsto la entrada en vigor del nuevo periodo tarifario que establece la Circular 3/2020 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que supondrá «un nuevo sobrecoste» en la factura eléctrica, según denuncia Feragua. De hecho, se alarga el tramo de horas punta (las más caras) un 15%. Además, las horas llanas aumentan un 60% y, por contra, el tramo valle (el más barato), reduce un 20% el número de horas.

7. Energías Renovables

Las comunidades de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir, del Bembézar (en Sevilla) o la de Palos de la Frontera (Huelva) son algunas de las que ya han apostado por plantas solares para el autoconsumo. Sin embargo, Feragua pide que en 2021 «las administraciones den un impulso real a las energías renovables en el regadío», que vaya más allá de los instrumentos de ayuda y que contemple medidas concretas para que las zonas regables que decidan apostar por el autoconsumo basado en energías limpias «puedan verter a la red la energía sobrante y comercializarla».

8. Sequía

La situación de los embalses es una de las mayores preocupaciones del regadío para 2021. El Sistema de Regulación General que suministra a la mayor parte del regadío sevillano está en situación de alerta, pero muy próximo al nivel de emergencia, con los embalses al 26%.

Por tanto, la siguiente campaña de riego dependerá de las lluvias del invierno y la primavera próxima. En el peor de los casos, con un año muy seco, la dotación estaría en el entorno de 1.000 metros cúbicos por hectárea, lo cual sería «una catástrofe social y económica para la agricultura».

9. Otras fuentes

En el fomento de la reutilización de las aguas residuales, Feragua lamenta que el Gobierno central, en el borrador del llamado Plan DSEAR, que se desarrollará en 2021, recoja la utilización de las aguas regeneradas como un recurso sustitutivo y no complementario para la agricultura de riego. Este aspecto va a ser alegado por los regantes, que entienden que las aguas regeneradas como las desaladas pueden ser recursos complementarios, una vez garantizado los caudales ecológicos y los usos existentes.

10. Especies invasoras

Por último, la asociación del regadío espera que en 2021 se siga avanzando en la lucha contra las especies invasoras como briozoos, almeja asiática y mejillón cebra. Feragua recuerda que la amenaza potencial que representan las especies invasoras para el regadío andaluz asciende a 72 millones de euros, repartidos entre sobrecostes energéticos (30 millones), de mano de obra (38 millones), y tratamientos (3,6 millones).

De hecho, la lucha contra las especies invasoras ya está representando en muchas comunidades unos costes de 40/70 euros por hectárea, suponiendo una de las partidas de costes más relevantes para el sector.

Ámbitos