Los cultivos del futuro nacen en cámaras climáticas de última generación
Innovación

Los cultivos del futuro nacen en cámaras climáticas de última generación

Semillas Fitó, empresa catalana con sede en Almería, invierte en I+D con el objetivo de acortar todo lo posible la creación de nuevas variedades

25/05/2023 Actualizado a las 09:22

Fundada en 1880 por Ramón Fitó, en el que ahora es el barrio industrial de la ciudad condal, Semillas Fitó pasó de ser una pequeña empresa familiar a una de las principales compañías de semillas del mundo.

De hecho, actualmente es una de las principales empresas productoras de semillas, y está centrada en la producción de tomates, melones, berenjenas, pimientos, sandías, pepinos y calabacines.

En su expansión, Semillas Fitó se fijó en Almería, sede por excelencia de la producción hortofrutícola, para fijar uno de sus centros I+D. En total, 2.000 m2 de semillero para desarrollar en las mejores condiciones las plantas en proceso de mejora, otros 2.000 m2 de una zona aislada para estudiar la resistencia de las plantas a diversas patologías y otros 5.000 m2 de invernadero para seguir la evolución de las plantas que se han mostrado resistentes a estas patologías. Un auténtico «criadero» de las cultivos del futuro.

El objetivo, como en el resto de centros de la compañía, es que la tecnología ayude a conseguir variedades más resistentes de pepino, melón o tomate, entre otros, que tengan mejores características y den, por tanto, más productividad a los agricultores.

Tomates S. M.

Investigación, desarrollo e innovación como lema

Y es que el propósito principal de Semillas Fitó es, explican, «generar riqueza sostenible en toda la cadena agroalimentaria mediante la semilla». ¿Por qué es tan importante para Semillas Fitó invertir en I+D+i? Ya en 2022 logra su presencia en 70 países y alcanza una facturación de más de 100 millones de euros. «La clave radica en su especialización y en el desarrollo de productos de alto valor añadido».

No obstante, esto no es casualidad. «Con un presupuesto del 29% de la facturación anual en hortícolas y el 39% de la plantilla global de empleados de la compañía, el I+D+i se considera uno de los pilares de crecimiento de Semillas Fitó». Los esfuerzos en investigación se destinan a cubrir las necesidades de agricultores y consumidores lanzando al mercado nuevas variedades de semillas que se adapten a ellas.

Investigaciones que se llevan a la práctica listas para añadir eficiencia en la obtención de nuevas semillas que mejoren producción y calidad final de los productos derivados. Estudiando de manera pragmática la resistencia frente a plagas y enfermedades, recreando condiciones óptimas y buscando el equilibrio entre sostenibilidad y producción.

Proceso de germinación / S. F.

Un poco de historia

Es obvia la relevancia de empresas que, como Semillas Fitó, invierten específicamente en el origen más primario de un cultivo. Sin semilla, la planta no germina. No supone el descubrimiento de América esta afirmación, pero en un origen, sin sectores especializados en ello, los agricultores sacrificaban una parte de la cosecha para poder sacarla adelante el año siguiente.

No es hasta finales del siglo XVIII y durante el XIX cuando en Europa aparecen agricultores que optan por la especialización en el mantenimiento y producción de semillas, vendiendo semillas y plantones a aquellos agricultores que lo hicieron por la producción de alimentos.

Con el paso del tiempo, las empresas especializadas en semillas apuestan cada vez más por este nicho de mercado y en el siglo XX aparecen los primeros híbridos, los cuales representan una gran revolución en el mercado.

Desarrollo de variedades más rápido, eficiente y sostenible

Semillas Fitó apuesta por la ampliación de sus instalaciones de I+D situadas en Cabrera de Mar (Barcelona). Uno de los últimos avances más destacables de este centro tiene que ver con la puesta en marcha de 7 fitotrones y una nueva cámara de germinación y aclimatación.

Puede que el término fitotrón te suene a tecnología celular y, lo cierto, es que no dista mucho de ello. «Se trata de una cámara climática que permite que las plantas se desarrollen con la máxima eficiencia y que, por tanto, se incremente de forma muy significativa la capacidad de producción de plantas dobles haploide (DHs), mediante las cuales se pueden desarrollar los híbridos comerciales».

Tomate / Semillas Fitó

Como nacer y crecer en el paraíso

Tal y como explica Dámaris Moreno, responsable de comunicación corporativa de Semillas Fitó, el cultivo en las cámaras climáticas se realiza bajo un preciso control de las condiciones ambientales: temperatura, humedad, CO2, fotoperiodo, intensidad y composición espectral de la luz, además de garantizar que las plantas estén libres de virus y patógenos debido al grado de confinamiento de las nuevas instalaciones.

Avances que permiten a Semillas Fitó una mayor agilidad en el ofrecimiento de soluciones para toda la cadena agroalimentaria. Una reducción en el tiempo de hasta 4 años supone eficiencia en el desarrollo de nuevas variedades comerciales.

Necesidades futuras, soluciones presentes

En conjunto, 450 m2 se suman a las instalaciones del centro situado en Cabrera de Mar. Ahora el área de Biología Celular cuenta con tres nuevas cámaras climáticas para el crecimiento de plantas donantes, así como con una nueva cámara de germinación y aclimatación, y un nuevo laboratorio de patología para la realización de bioensayos con patógenos vegetales.

«Instalaciones construidas con un alto nivel de bioseguridad para trabajar en condiciones de total confinamiento con cualquier tipo de patógeno vegetal». En definitiva, «obtener variedades de semillas que aporten soluciones a problemas actuales de agricultores, distribución, consumidores y de la sociedad en general».

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