Unión de Uniones exige incluir la garantía de abastecimiento alimentario en la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030
La organización agraria advierte sobre la fragilidad del sistema alimentario y reclama un modelo más justo, coherente y sostenible
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha trasladado al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 sus observaciones sobre la revisión intermedia de la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030 (EDS), reclamando que la garantía de abastecimiento alimentario sea reconocida como un reto de país. La organización agraria considera fundamental reforzar la resiliencia del sistema agroalimentario ante un contexto de inestabilidad geopolítica, crisis climática y dependencia de insumos externos. «No puede haber sostenibilidad sin garantizar las bases materiales que la sustentan, y la alimentación es una de ellas», han señalado.
Un enfoque transversal para la seguridad alimentaria
Unión de Uniones defiende que la producción de alimentos no debe abordarse únicamente desde una perspectiva sectorial, sino como un factor clave para la seguridad alimentaria, la cohesión territorial, la sostenibilidad ambiental y la justicia social. En este sentido, propone la integración de indicadores específicos del sector agrario en el seguimiento de la Agenda 2030, dado su papel esencial en los desafíos económicos y medioambientales del país. Asimismo, la organización critica la falta de coherencia en las políticas agrarias, medioambientales, comerciales y laborales, reclamando una mejor coordinación entre administraciones y un análisis más riguroso del impacto normativo. Insiste en que es imprescindible escuchar activamente al sector en los procesos de elaboración de políticas.
Medidas concretas para el fortalecimiento del sector
Unión de Uniones propone el apoyo al relevo generacional y la incorporación de jóvenes y mujeres al sector, promoviendo el acceso a la tierra y a la financiación, así como impulsando programas de formación y asesoramiento técnico para garantizar su viabilidad económica. También plantea fomentar la transformación del producto para generar mayor valor añadido, incentivando la innovación tecnológica y la diversificación de las producciones, con el objetivo de mejorar la competitividad de las explotaciones y reducir la dependencia de mercados exteriores. Además, insiste en la necesidad de reforzar la posición de los productores en la cadena alimentaria a través de normativas que garanticen precios justos y condiciones equitativas en la comercialización, evitando abusos por parte de grandes distribuidores y asegurando un reparto más justo del valor generado en la cadena.
Otra de sus demandas es la protección del modelo agrario europeo frente a la competencia desleal de terceros países, exigiendo la aplicación de cláusulas espejo en los acuerdos comerciales internacionales, que garanticen que los productos importados cumplan los mismos estándares sanitarios, laborales y medioambientales que los exigidos a los productores nacionales. También apuesta por fomentar los mercados locales y la economía social en el medio rural, promoviendo circuitos cortos de comercialización que faciliten el acceso de los productores a los consumidores y contribuyan a dinamizar las economías rurales, generando empleo y fijando población en las zonas despobladas.
El principio de verificación rural como modelo de referencia
Unión de Uniones apuesta por la aplicación del principio de verificación rural, incluido en la hoja de ruta de la Comisión Europea para la próxima PAC, que permitiría evaluar el impacto de cada política en las zonas rurales antes de su implementación. Para la organización, esta sería una herramienta clave para garantizar que las decisiones políticas atienden realmente las necesidades del campo y contribuyen a su sostenibilidad. «La estrategia no puede consistir en que a cualquier medida o plan que ya existe se le ponga la etiqueta de desarrollo sostenible para cumplir el expediente», afirman desde Unión de Uniones. «Debe tener una personalidad política y presupuestaria propia que garantice un verdadero impacto en el medio rural y el sector agrario».
Con esta reclamación, la organización insiste en la necesidad de un compromiso firme con la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible del campo, elementos esenciales para el futuro del país.