¿Dónde recae el valor de la cadena agroalimentaria?
Los distintos eslabones que intervienen en el recorrido de un producto desde el campo al consumidor debaten en Sevilla sobre la formación de los precios
La cadena agroalimentaria ha estado siempre salpicada por sombras referidas a su transparencia, ya que se da por hecho que entre la producción primaria y el cliente último se acumulan las «actividades especulativas» de los intermediarios, no siempre bien identificados, que elevan exageradamente el precio de los productos alimentarios en el mercado final.
Para hablar sobre cómo contribuir a la transparencia del mercado en la formación de los precios, la Cámara de Comercio de Sevilla ha acogido la Tertulia BusinessAGRO, organizada por Siete Agromarketing y eComercio Agrario con la participación de Asaja Sevilla. Un evento que ha reunido a representantes de cada eslabón de la cadena agroalimentaria para defender su postura y poner de relieve lo que les une y, sobre todo, les separa.
Todos han coincidido en la necesidad de «crear alianzas y trabajar juntos, para construir una cadena fuerte, sin eslabones débiles», ya que «si tenemos un eslabón débil, tendremos una cadena débil, de ahí la necesidad de articular herramientas que nos permitan, a todos, fortalecer posturas, ganar en eficacia y rentabilidad», ha argumentado Víctor Yuste, Director General del Foro Interalimentario.
Por su parte, el presidente de Asaja Sevilla, Ricardo Serra, ha criticado que «el productor es el eslabón más débil de la cadena», ya que «la realidad es que hay productos frescos, como los cítricos, cuyo precio en origen ha caído un 70% respecto al año pasado, mientras que el precio al consumidor se ha mantenido en los mismos niveles». En este sentido, Serra ha rechazado además que la solución venga de que el productor se asocie y ha exigido «arbitrar más mecanismos para equilibrar la negociación con la distribución».
Atomización
Esta argumentación fue rebatida por Francisco Sánchez, gerente de Onubafruit, que ha criticado la «atomización del sector productor» y ha valorado el papel de su organización, una cooperativa de segundo grado «con capacidad para la negociación sin sumisión ante la distribución».
Por parte de la distribución, Felipe Medina, responsable de Cadena Agroalimentaria de ASEDAS (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados), ha señalado que «hay que cambiar el discurso de que la distribución tiene la culpa de todo, pues somos un eslabón más, y nuestra vocación es proveernos de producto nacional y que los productores obtengan rentabilidad».
Medina ha reconocido que «es una realidad que la volatilidad de los precios es mayor en origen que en la distribución», por ello, ha enfatizado, «es ahí donde tenemos que focalizar el esfuerzo, buscando herramientas para evitar que el productor se debilite, como por ejemplo que el producto entre en la cadena sin precio definido».
Además, ha criticado las «Fake News» que llegan al consumidor sobre determinados productos sin contrastar, por lo que ha señalado que «tenemos enemigos comunes todos los eslabones, así como retos que afrontar juntos».
La representante de la Administración, Purificación González, Subdirectora General de Estructura de la Cadena Alimentaria del Ministerio de Agricultura, ha querido remarcar los importantes pasos que el Gobierno ha dado en los últimos años, «con una Ley de la Cadena Alimentaria que ha incorporado instrumentos obligatorios que están dando estabilidad al sector». Una ley que recoge unos plazos de pago al productor y una obligatoriedad de firmar contratos entre la parte vendedora y compradora y que la realidad es que «no se está cumpliendo», tal y como ha denunciado el presidente de la patronal agraria Asaja Sevilla.