Andalucía reclama que eliminar el veto ruso sea una prioridad para la UE
La consejera Carmen Crespo también ha pedido que se revisen los acuerdos con terceros países para poner fin a la «competencia desleal»
La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta, Carmen Crespo, ha sostenido este miércoles en Bruselas la necesidad de intensificar las relaciones diplomáticas con Rusia con el objetivo de «eliminar el veto ruso y recuperar un mercado que permitió, antes del cierre comercial, exportaciones de productos agroalimentarios de Andalucía por valor de 61 millones de euros».
Así se lo ha trasladado la consejera al europarlamentario popular andaluz Juan Ignacio Zoido en la reunión que ambos han mantenido en Bruselas, donde Crespo asiste al Consejo de Agricultura de la Unión Europea en un momento decisivo para acordar la nueva PAC.
Crespo ha insistido en que ha llegado el momento de situar de nuevo la erradicación del veto ruso en la agenda europea y retomar las negociaciones diplomáticas. «Poner fin al veto ruso tiene que ser una prioridad para la Unión Europea», ha enfatizado la consejera, quien ha rechazado que el sector agroalimentario «resulte siempre perjudicado por conflictos geopolíticos que no tienen nada que ver con la actividad agraria».

Avance con los aranceles americanos
En este sentido, el europarlamentario andaluz ha indicado que la Comisión Europea «ha logrado un importante avance con la suspensión de los aranceles de Estados Unidos a los productos agroalimentarios españoles, que tanto han sufrido los productores andaluces». «Pero no es suficiente», ha apostillado, antes de aseverar que «tenemos que seguir resolviendo las disputas comerciales pendientes, como el veto ruso, para recuperar el segmento de mercado tan importante que tenían algunos sectores como las frutas y hortalizas».
Terceros países
Junto a la eliminación del veto ruso, la titular de Agricultura del Gobierno andaluz ha abogado por una «revisión profunda» de los acuerdos que mantiene la UE con terceros países para la importación de productos agrícolas. A juicio de Crespo, «urge actualizar estos contingentes» a fin de adecuarlos a la nueva situación surgida tras la marcha del Reino Unido y a las nuevas exigencias del consumidor europeo a raíz de la pandemia. «Hay que trabajar por unos acuerdos justos que, sobre todo, respeten el esfuerzo que realizan los agricultores europeos», ha apostillado.
En esta línea, la consejera ha puesto el acento en que Bruselas debe aplicar la preferencia comunitaria y dar prioridad a los productores europeos frente a la llegada de alimentos procedentes de terceros países. «Los agricultores y ganaderos de toda Europa están haciendo un gran esfuerzo durante el covid que debe ser reconocido por Bruselas dándoles absoluta prioridad a nuestros productores», ha remarcado.
Asimismo, Crespo ha hecho hincapié en que Europa debe ser «igual de exigente» con los países extracomunitarios a la hora de imponer requisitos sociales y medioambientales. «Hay que poner fin a la competencia desleal», ha aseverado, antes de incidir en la necesidad de reforzar los puntos de inspección fronteriza (PIF), no solo por la pérdida de competitividad, sino también para evitar problemas sanitarios y la entrada de plagas en la Unión.