Comerse un helado este verano será más caro que nunca: los tres ingredientes culpables de la gran crisis
El producto veraniego por excelencia sufre una gran subida de sus materias primas. De media, cada español consume tres litros de helado en esta época
En cuanto llegan las altas temperaturas, el helado se convierte en el gran protagonista. De hecho, según datos del panel alimentario del Ministerio, cada español consumió en 2024, de media, tres litros de helado, siendo julio el mes con mayor porcentaje (un 21% del total).
Niños y mayores recurren a él para refrescarse, y su venta se ha convertido en todo un negocio cada vez más creativo. Y es que los heladeros no dejan de innovar, con originales sabores que emulan los dulces más famosos, las combinaciones más peculiares y, por supuesto, los tradicionales.
No obstante, el postre más famoso del verano tendrá, este año, los precios mucho más altos. En concreto, según el INE, han subido un 30% en tres años, situándose la media del 2024 unos 4,63 euros por litro, según datos del Ministerio.
Una escalada que no tiene intención de frenar, a tenor de los datos, y que se debe a la escasez tres ingredientes fundamentales: el aceite de coco, el cacao y la fruta.
Crisis mundial
Y es que el primero de ellos, el aceite de coco, es un ingrediente fundamental tanto en los helados industriales como en algunas recetas caseras, que comenzó a usarse de manera intensiva hace pocos años, con la intención de arrinconar al denostado aceite de palma.
Para entender por qué se ha vuelto tan extremadamente caro el aceite de coco (rozando los 3.000 dólares por tonelada), hay que recordar que la gran mayoría de producción mundial (en torno al 75%) se concentra en la India, Filipinas e Indonesia, donde la cosecha ha sufrido un gran descalabro ocasionado, sobre todo, por el fenómeno climatológico de El Niño.
El clima cálido y seco dejó sin apenas coco a esta zona del planeta, repercutiendo así en el resto de mercados mundiales, que han demandado también esta fruta para distintos usos, desde biocombustible a productos de belleza. Mucha más demanda y menos producto disponible han creado la tormenta perfecta.
Además, no es algo que vaya a solucionarse a corto plazo, pues las palmeras cocoteras tardan más de un año y medio en dar frutos, por lo que la crisis seguirá dando coletazos en 2026.
El cacao, cada vez más escaso
Por otro lado el precio del cacao, ingrediente que llevan algunas de las variedades de helado más populares, sigue muy alto debido, sobre todo, a la escasez de cosechas de este componente en África occidental, principal zona productora. Y la leche y el azúcar no se quedan atrás.
Y, por último, la fruta, que en 2024 y 2025 ha alcanzado precios desorbitados. Desde los frutos rojos, el zumo de naranja, muy caro por la escasez mundial, hasta el limón, o las veraniegas como la sandía o el melón, que han duplicado su precio respecto al año pasado. Los sabores más tradicionales (del tutti frutti al sorbete de limón) ya están viendo cómo su materia prima está al alza. Por unas cosas o por otras, cada cucharada de helado nos costará un poco más este verano: de media, veinte céntimos por tarrina en heladerías especializadas.