Esto es lo que pasa en tu cuerpo si comes fresas todos los días: «Es una forma de proteger al sistema cardiovascular»
Las fresas de Huelva están en su mejor momento: más dulces, más aromáticas y a mejor precio
Con la llegada de la primavera, las fresas están en su mejor momento: más dulces, más aromáticas y a mejor precio. Pero más allá de su sabor, incluir fresas a diario durante su temporada puede tener efectos muy interesantes. ¿Qué ocurre realmente en el cuerpo cuando se consumen de forma habitual?
Ricas en vitamina C
Las fresas destacan por su contenido en vitamina C, un nutriente esencial para el funcionamiento del sistema inmunitario y para la formación de colágeno. Este último es clave para mantener la piel, las articulaciones y los vasos sanguíneos en buen estado. Nos ayudan a cubrir las necesidades diarias de esta vitamina sin recurrir a
suplementos. Además, su alto contenido en antioxidantes contribuye a proteger las células frente al estrés oxidativo.
Aliadas para el corazón
El color rojo intenso de las fresas no es por casualidad. Se debe a que son altas en antocianinas, compuestos antioxidantes que se han relacionado con beneficios cardiovasculares. Una dieta rica en frutas y verduras de colores vivos se asocia con una mejor salud vascular y un menor riesgo de enfermedades crónicas. Incluir fresas dentro de un patrón de alimentación equilibrado es una forma de sumar protección al sistema cardiovascular.
Mejoran la digestión
Las fresas contienen fibra y una alta proporción de agua (más del 80 % de su composición). Esto favorece el tránsito intestinal.
Sin embargo, conviene poner el foco en algo importante: no existe un único alimento capaz de cubrir todas las necesidades nutricionales.
Muchas personas se preocupan por alcanzar al milímetro los requerimientos diarios de vitaminas y minerales. Pero la realidad es que no hay mejor estrategia que apostar por la variedad. Un truco sencillo y efectivo es comer «de todos los colores».
Cada color en frutas y verduras representa distintos fitoquímicos y antioxidantes. Las fresas aportan el rojo, rico en compuestos antioxidantes. Pero el verde de los kiwis, el naranja de los albaricoques o el morado de las cerezas ofrecen perfiles diferentes y complementarios.
Por eso, aunque sea una excelente idea aprovechar la temporada de fresas, también es recomendable alternarlas con otras frutas de temporada como nísperos, cerezas o albaricoques. Esto evita la monotonía y amplía el abanico de nutrientes, permitiendo disfrutar de todo lo que la naturaleza ofrece en cada momento del año.