El alimento rico en potasio y fibra que recomienda nuestra nutricionista: potencia nuestro sistema inmunológico
Razones clave para añadir el membrillo a tu alimentación diaria
Cuando se menciona el membrillo, muchas personas piensan automáticamente en el dulce de membrillo, una pasta espesa y dulzona que se disfruta acompañada de queso, patés o pan. Esto se prepara cociendo la pulpa de la fruta con azúcar, lo que da como resultado una textura firme y un sabor bastante dulce.
Una de las curiosidades más llamativas del membrillo es su cambio de color al cocinarlo. Aunque por dentro es blanco, al ser sometido al calor, los compuestos fenólicos que contiene reaccionan y le dan ese característico tono marrón-rojizo. Este no solo es interesante desde el punto de vista químico, sino que también ha hecho que el membrillo sea una fruta ideal para recetas como jaleas, compotas y, por supuesto, el tradicional dulce de membrillo que hemos nombrado anteriormente.
Sin embargo, este proceso reduce gran parte de los nutrientes de la fruta original debido al proceso de cocción y el azúcar añadido: el membrillo en su estado natural es mucho más que un ingrediente para postres o para nuestras tablas de queso. Esta fruta está cargada de propiedades nutricionales que la convierten en un verdadero tesoro para la salud.
Propiedades nutricionales
El membrillo tiene un alto contenido en fibra, lo que lo hace ideal para mejorar las digestiones y regular el tránsito intestinal. Además, contribuye a mantener los niveles de colesterol bajo control y ayuda a prevenir problemas cardiovasculares.
Es una fuente de potasio, un mineral esencial para regular la tensión arterial y garantizar el correcto funcionamiento de los músculos y las transmisiones nerviosas.
Nos aporta vitamina A, necesaria para mantener la piel, el cabello y las mucosas saludables, y calcio, imprescindible para la fortaleza de huesos y dientes.
Y sin dejar de lado sus compuestos fenólicos y sus taninos, potenciando nuestro sistema inmunológico y ayudando a reducir la inflamación y combatir infecciones.
Otro componente importante es el ácido málico, responsable de su característico sabor ligeramente ácido. Este ácido tiene propiedades desinfectantes y favorece la eliminación del ácido úrico, lo que beneficia especialmente a personas con problemas articulares o gota.
Conclusión
Aunque el dulce de membrillo tiene un lugar especial en nuestras mesas, el membrillo fresco es una fruta menospreciada. Ya sea cocido en compotas, en guisos o disfrutado al natural, incorporar esta fruta en tu dieta es una forma deliciosa y saludable de aprovechar todo su potencial, pero hay que tener en cuenta también que, aunque el dulce de membrillo es delicioso, debe consumirse con moderación.