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Alimentos

¿Verduras congeladas o en conserva? Soy nutricionista y te digo cuál es la forma más saludable de consumirlas

Lo cierto es que las verduras congeladas, enlatadas y en conserva son tan nutritivas como las frescas

25/09/2024 Actualizado a las 14:49

El día a día, la rutina, el estrés del colegio, las obligaciones del trabajo… todo ello copa nuestros días y nos dificulta realizar una correcta planificación y organización de la compra y el menú semanal. ¿Cómo no hacer de esto un problema?

Pues la solución no está en sucumbir a esos platos procesados y ya preparados para agilizar nuestro tiempo en la cocina, sino todo lo contrario.  En el supermercado puede encontrarse una gran variedad de verduras congeladas y en conserva, formas de consumo nos facilitan la tarea de tener que limpiar, cortar en muchos casos…

Al margen de su practicidad, está muy extendido el mito de que las frutas y verduras congeladas o en conserva son menos saludables que las frescas, pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que las verduras congeladas, enlatadas y en conserva son tan nutritivas como las frescas.

Ahora bien, algunas variedades enlatadas, congeladas y secas contienen ingredientes poco interesantes como azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio, por lo que debemos asegurarnos de leer las etiquetas de información nutricional y optar por productos que reduzcan al mínimo esos ingredientes.

Hortalizas / Agrónoma

Beneficios de las congeladas

Las verduras se congelan inmediatamente después de la cosecha, lo que lo que les proporciona algunas ventajas por encima de las enlatadas. Al estar congeladas en su mejor punto de maduración, conservan el estado de mayor contenido de nutrientes y de fibra dietética. Eso sí, hay excepciones como decíamos antes con las zanahorias, los tomates o las calabazas, que son mejor opción enlatados.

Aspectos a tener en cuenta si se consumen frescas

Sin duda, una de las mejores formas de consumir las verduras es en estado fresco. Pero para que nos proporcionen todos sus beneficios, deben estar así: muy frescas. El tiempo transcurrido desde su recolección hasta llegar a la mesa es, por tanto, esencial en el caso de este tipo de alimentos. Dado que muchos minoristas distribuyen los productos desde un punto central, las verduras pueden haber sido recolectadas bastante tiempo antes de que aparezcan en el estante del supermercado. Si añadimos a esto el tiempo que pasan en la nevera o despensa antes de servirlas en la mesa, es inevitable que el contenido nutricional se resienta. Por ello, cuando adquiramos verduras frescas resulta importante guardarlas en la nevera y consumirlas lo antes posible.