Pocas medidas del Ministerio para calmar a los agricultores
«¿Cómo se sabe el coste de producción en el olivar? Hay tantos costes de producción distintos como explotaciones»
Ya hemos conocido los resultados de la cuarta licitación de los contratos de almacenamiento privado de aceite de oliva conforme al Reglamento nº 1882/2019 de la Comisión. El precio fijado para la ayuda por tonelada (Tm) y día ha sido de 0,83 euros y la cantidad que ha entrado en ese corte ha sido de 41.645 Tm de las que 25.486 Tm son de operadores españoles.
Así que, entre las cuatro convocatorias, se han retirado del mercado del aceite de oliva en la Unión Europea 213.445 Tm, las cuales volverán nuevamente a partir del mes de junio. Estas ayudas en sus cuatro convocatorias aportan algo más de 27 millones de euros a los operadores del sector del aceite de oliva español que vendrán a paliar en parte los malos resultados económicos como consecuencia de los bajos precios en origen.
Cambios en la Ley de la Cadena Alimentaria
También hemos conocido esta semana la aprobación por parte del Consejo de Ministros del Real Decreto Ley 5/2020 por el que se adoptan determinadas medidas urgentes en materia de agricultura y alimentación. Aunque en el apartado de antecedentes se recoge que estas medidas regulatorias puntuales son solo la antesala de una futura revisión en profundidad de la Ley 12/2013, la famosa para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, me sorprende por la dificultad que entrañará demostrar la obligación de que «cada operador abone al inmediatamente anterior un precio igual o superior al coste de producción en que haya incurrido dicho productor».
Bienvenida la medida si ayuda a mejorar la legislación sobre la venta a pérdidas pero, ¿cómo se sabe el coste de producción? Se incorporan de manera más voluntariosa que efectiva medidas e índices que ayuden a determinar de manera objetiva estos costes. Se obliga en los contratos a contener «Indicación expresa de que el precio pactado entre el productor primario agrario, ganadero, pesqueros o forestal o una agrupación de los mismos y su primer comprador cubre los costes de producción». Difícil aplicación.
En el caso del olivar, y a la hora de determinar el coste de producción de un kilo de aceite, en varios trabajos realizados hace ya unos años, concluían precios que oscilaban desde 1,7 €/Kg hasta mas de 3,5 €/Kg, dependiendo para cada explotación de la densidad de plantación, tamaño, orografía, nivel de mecanización, disponibilidad o no de agua y un largo etcétera. Hay tantos costes de producción distintos como explotaciones.
Sin presupuesto
Estas medidas de urgencia del Ministerio de Agricultura para ayudar al sector agrícola y ganadero están faltas de una partida presupuestaria como han hecho franceses y alemanes y también de creatividad, pues hay formas de bajar los costes de producción con reducción de la presión fiscal sobre muchos insumos, los impuestos a la energía eléctrica, fitosanitarios y abonos, gasoil, etc.
Hay un apartado que nuestro Ministerio tendrá que trabajar en Bruselas para revisar las importaciones de terceros países y los contingentes de aceites de oliva como el de Túnez o Marruecos. Nuevamente, es la agricultura la moneda de cambio en las negociaciones entre países terceros y la Unión Europea. Y no olvidemos que la solución al problema del aceite de oliva pasa por aumentar el consumo en el mundo y es el propio sector, y especialmente los productores, los que tenemos que poner más empeño en ello.
Precisamente, en la necesidad de aumentar nuestras exportaciones, recibíamos el pasado día 15 la noticia de que la Administración de Washington mantiene los aranceles sobre el aceite de oliva español en el 25% y que no se incluían los aceites a granel. Siendo una mala noticia, temíamos que fuese a ser peor, ahora tendremos que esperar hasta verano para una nueva revisión a la espera que puedan finalmente eliminarlos.
Con todas estas noticias, los precios en origen del aceite de oliva han recuperado unos céntimos, siendo más firmes todas las calidades. De hecho, los lampantes cotizan a 1.800 €/Tm la base 1º y los aceites de oliva vírgenes extras, de los que hay pocos este año en España, cuesta encontrarlos a precios inferiores a los 2.350 €/Tm.