Cercados virtuales
«Se está avanzando en la creación de vallas virtuales que se pueden crear y modificar desde dispositivos móviles»
La actualidad agraria viene marcada por el Brexit y por las tensiones comerciales con Estados Unidos, pero hoy nos tomamos un respiro para acercar al lector un interesante proyecto de investigación. El manejo del ganado en espacios abiertos se hace mediante cercados, así se facilita su gestión, se protege a los animales del ataque de depredadores, se evitan accidentes, se dificulta su robo y se impide su excesiva dispersión y extravío. Hasta la fecha, los cercados han sido físicos, lo que limita su replanteamiento, dificulta la detección y reparación de roturas y genera un importante coste de implantación y mantenimiento, además de impacto visual y funcional.
Para evitar todo ello, se está avanzando en la creación de vallas virtuales que se pueden crear y modificar desde dispositivos móviles. En este campo están trabajando los investigadores del proyecto E-Barana, todavía en fase de prueba, pero muy prometedor.
Permite construir vallas desde cualquier lugar, sin problemas paisajísticos, que se pueden modificar fácilmente y así controlar la localización y movimiento del ganado, además de tener a este geolocalizado. Para ello, los animales deben llevar un dispositivo en el cuello que emite impulsos eléctricos no lesivos al acercarse al vallado virtual, lo que les hace retroceder. Por el momento, los animales que reaccionan mejor a este sistema son las ovejas, seguidas del vacuno y en último lugar los caballos.
Integración de la propiedad
En todo caso todavía quedan temas por resolver, como la adaptación del animal a la señal, lo que obligaría a ir subiendo la intensidad progresivamente. También la integración de la propiedad de las parcelas, de tal manera que impida ampliar los cercados a terrenos colindantes y así ocupar virtualmente propiedades ajenas, sin ninguna prueba física que deje constancia. Por supuesto, el último factor relevante es el coste, aunque a bote pronto, la ratio coste-eficacia se intuye positiva.