Una no… ¡dos!
Ayudas al sector porcino

Una no… ¡dos!

«Si la ayuda convocada se dispusiera en su totalidad, cosa difícil aunque posible, se quitarían del mercado 250.000 cochinos ibéricos»

09/08/2020 Actualizado a las 22:16

Lo reconozco, estaba equivocado. En artículos anteriores dudaba sobre si el sector ibérico recibiría ayuda alguna, y resulta que ahora ¡vamos a tener dos!

La primera viene a través del Real Decreto 687/2020 de la mano del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, aunque la gestión sea autonómica. En la segunda ayuda serán las comunidades autónomas quienes legislen sobre ello. En nuestro caso, Andalucía, el Decreto Ley 19/2020 sienta la base normativa que permite destinar el dinero sobrante de los programas de desarrollo rural a distintos sectores afectados por la crisis del Covid-19, como es el ibérico.

En este artículo me centraré en el RD 687/2020, que ya está en vigor, y para ello empecemos por lo primero, el título, «… subvenciones estatales destinadas al sector porcino ibérico…»; y el objeto de la ayuda «…reducir la oferta de animales en el año 2020»

Confusión inicial

Como pueden imaginar, estos días estamos recibiendo llamadas de todo tipo, no en vano, 40 euros por animal es importante para muchos ganaderos que no lo están pasando bien, y parte de esas llamadas es debido a la confusión que puede provocar tanto el título del Real Decreto como los comentarios que todos hacemos sobre el mismo. Y es que, al final, toda información publicada sobre este asunto se reduce a una «ayuda al ibérico».

Claro, cuando me preguntan que si el cebo o cebo de campo que entreguen para el sacrificio se lo «van a pagar» como tal, yo les comento que ese animal ya no es ni de cebo ni de cebo de campo. Es que ¡ni siquiera es ibérico! Pero fuera anécdotas, hagamos algunos números, que siempre me gusta.

Si la ayuda convocada se dispusiera en su totalidad, cosa difícil aunque posible, se «quitarían» del mercado 250.000 cochinos ibéricos. Esto supone un 7% del total sacrificado el año pasado o el 11% en el caso de la categoría de cebo.

Bien, en este supuesto, el potencial de kilos de carne que no se producirían y que, por tanto, nunca llegaría al mercado rondaría los 9-10 millones/kg. ¿Cómo llego a estos números? Para ello establezco unas premisas, que pueden variar según la situación pero que pienso no estarán muy alejadas de la realidad.

Primera conclusión

Si hasta ahora un animal de 10 meses (cebo) se sacrifica con 153-158 kilos, no nos equivocaremos si como media podemos obtener unos 130 kilos/canal. A su vez, si los animales que optan a la ayuda tienen un rango de peso de 70-95 kilos/canal como señala la norma, se podría llegar a la conclusión siguiente: por cada animal sacrificado bajo este Real Decreto provocará, de media, que no se produzcan unos 45 kilos de producto.

Si aprovecháramos las ayudas en su totalidad se sacrificarían esos 250.000 animales que multiplicado por esos 45 kilos nos darían esos unos 11 millones/kg que no se producirían, reduciendo la oferta de producto en el mercado. Bueno, habría que quitar esos kilos producidos de hueso y grasa para dejar la cifra en el entorno de los 9-10 millones/kg de carne.

Como digo son cifras aproximadas y discutibles si se quiere, pero hacen que el objetivo del Real Decreto sea tan conveniente por la situación como oportuno, ya que debemos recordar que en el segundo semestre de 2019 la industria estaba «tocando la campana» avisando de que podrían venir «mal dadas», muy preocupada por el número de piezas colgadas y el comportamiento del consumo más moderado de lo que se esperaba. No en vano, en el último trimestre de 2019 se hablaba sobre la crisis global que veríamos en 2020.

Pero el SARS-CoV-2 ha estropeado cualquier esperanza que hubiera y ha herido seriamente al sector ibérico. Un sector que depende en más del 60% del canal Horeca para sus ventas, que ha estado cerrado varios meses y que ahora no termina de abrirse del todo.

¿Quién aprovechará la ayuda?

Por lo tanto, bienvenida sea la ayuda. Otra cuestión es quién la aprovechará mejor. En estos casos «la maraña» administrativa para obtener la subvención suele ser una variable que juega en contra de la decisión, pero me consta que el procedimiento administrativo implementado por las administraciones está pensado para que sea lo más sencillo posible.

En la balanza habrá que poner otras cosas: la situación particular de cada ganadero, lo que quieran pagar los mataderos por esos animales y lo que vayan a pagar por esos mismos animales ya como ibéricos unas semanas después (lonjas de precios en ascenso).

Me da que esta ayuda la van a poder aprovechar mejor las grandes producciones, los grandes integradores. Pero ojalá me equivoque (de nuevo) y muchos pequeños productores puedan beneficiarse de ella.

Es verdad que el ganadero pequeño/mediano se encontrará con una industria que matará un animal que no es ibérico y que además le tendrá que cortar las pezuñas. Podrá ponerle pegas, pero es cierto que si se opta por vender esos productos como duroc (que tiene su propio estándar de trazabilidad y etiquetado PAED) serán los mejores jamones y carnes duroc del mercado, ya que recuerden que la mitad de ese producto vendría de la raza ibérica, aunque no se pueda decir.

Al final, lo importante es que la situación global se restablezca lo antes posible, que cesen los casos y sobre todo las pérdidas, y que todos seamos prudentes para conseguirlo. Lo demás, la economía y el consumo, volverán sin duda.

Escrito por

Ámbitos