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Sector ganadero

La cadena de poco valor de la leche líquida

«Si se quiere mantener el precio al consumidor, la solución intuitiva sería elevar el precio en origen y reducir los márgenes de otros agentes de la cadena»

26/07/2021 a las 07:20

Un reciente estudio publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación muestra unos costes medios del ganadero para la producción de leche líquida envasada de larga duración, entre 32,9 y 38,4 céntimos por litro, mientras que el precio en origen ronda los 32,7 céntimos por litro.

Esto confirma que los ganaderos trabajan a pérdidas con este producto. En este contexto y si se quiere mantener el precio al consumidor, la solución intuitiva sería elevar el precio en origen y reducir los márgenes de otros agentes de la cadena. Sin embargo, en destino, el coste final de la leche se estima entre 68,3-93,9 céntimos por litro, y el precio en lineal entre 57 y 79 céntimos el litro; en definitiva, también por debajo de costes.

Otra alternativa sería incrementar el precio en origen y que el consumidor pague más por el producto. El problema es que en un entorno en el que el consumo de leche está en descenso, esta estrategia podría reducir la demanda y, al final, presionar los precios de toda la cadena nuevamente a la baja.

¿Aumentar las importaciones?

Una tercera posibilidad es aumentar las importaciones. Una opción que ya se desarrolla en buena medida, pero que al tratarse de un producto fresco, traerlo desde grandes distancias lo encarece en exceso. Por otro lado, también perjudica al ganadero, que al ver reducida la demanda se ve obligado a bajar precios, si quiere competir con la leche foránea.

La cuarta solución es la reestructuración de las explotaciones, concentrando la oferta y permitiendo así una economía de escala que reduzca los costes relativos del producto. Quizás es la que tiene más sentido desde una perspectiva de sostenibilidad económica, pero no tanto social. Supone el abandono de la producción de muchos pequeños ganaderos, con todo lo que conlleva de impacto socioeconómico, en territorios donde la atomización del sector genera un importante motor en las zonas rurales.

En todo caso esta realidad esta amortiguada, ya que un 70% de la cadena de valor del sector lácteo corresponde a otros productos que proporcionan más márgenes a los eslabones no primarios, y porque en este análisis no se han considerado las subvenciones públicas.