Reflexiones sobre la campaña algodonera actual
Superficies y precios

Reflexiones sobre la campaña algodonera actual

«Una menor siembra mundial y la certeza de que la pandemia se superará pronto, hará que la incertidumbre se transforme en confianza»

20/04/2020 a las 10:50

Las siembras de algodón se están realizando en estos momentos con absoluta normalidad, ya que el tempero y las temperaturas acompañan para esta labor. Aunque el porcentaje sembrado puede variar sustancialmente dependiendo de zonas.

Así, existen localidades con tierras más arenosas o suelos «más calientes» en donde las siembras ya se encuentran en niveles de un 70-80%, y zonas donde las tierras son más frías, ya sea por ser suelos con más arcilla o con mayor altitud, y en estos sitios las siembras están empezando a realizarse ahora. Si las condiciones climáticas no varían mucho, lo normal es que las siembras se encuentren prácticamente finalizadas para finales de abril o primeros días de mayo.

No cabe duda que el incremento continuado de plantaciones de cultivos permanentes (olivar, almendro, naranjo, pistacho, etc.) en nuestros regadíos, así como la limitación de las tierras elegibles para las siembras de algodón sujetas a normativas inamovibles desde hace muchos años y que necesitan de un proceso de estudio y revisión, podrían hacer predecir un descenso en la superficie de algodón.

Superficie sembrada

Sin embargo, las cotizaciones poco atractivas de cultivos alternativos, tales como el maíz, harán que el descenso de siembras de algodón en el Valle del Guadalquivir no sea sustancial. Me atrevería a decir que la superficie sembrada será similar a la de las últimas campañas y oscilará este año entre las sesenta y dos mil y las sesenta y cuatro mil hectáreas, con un descenso estimado entre el uno y el tres por ciento.

La situación del Covid-19 ha llevado a que aquellas materias primas/sectores consideradas «no sustanciales» hayan generado una situación de bajo consumo o de descensos en sus cotizaciones. Así estamos viendo que sectores tales como el petróleo, la automoción, el porcino ibérico, la ternera, el textil, hostelería, restauración, etc., se vean seriamente dañados.

Con respecto a los precios del algodón (sector textil fundamentalmente, ya que hay un componente alimenticio en el grano de algodón con destino a ganado vacuno de leche) el impacto inicial del Covid-19 ha generado un descenso coyunturalmente momentáneo en sus cotizaciones. Aunque quiero lanzar una mirada de optimismo en este apartado.

Cosecha mundial

En el mundo, la producción de algodón en el hemisferio norte supone el 90% del total. En estas zonas las siembras se desarrollan durante los meses de marzo a mayo. Estos meses coinciden con los de mayor incidencia por el Covid-19, y por tanto son los meses en donde los mercados han castigado más severamente las cotizaciones en los mercados de futuros de materias primas «no sustanciales».

Por lo tanto, esta situación debe llevar, previsiblemente, a los grandes países productores de algodón (China, India, USA, Pakistán) a un descenso en las siembras de algodón frente a cultivos alimentarios alternativos tales como la soja, maíz y otros. Considero que una menor siembra de algodón a nivel mundial y la certeza de que la situación actual de la pandemia se superará pronto, hará que la incertidumbre vaya desapareciendo, transformándose en confianza y normalidad y por ende las cotizaciones vuelvan a posiciones cercanas o similares a las que teníamos antes de la misma.

El cultivo del algodón tiene un alto nivel de mecanización y no se verá sujeto a los problemas de mano de obra que se vienen padeciendo debido a las dificultades de movilidad. Las necesidades se distribuyen en las diferentes fases del ciclo sin concentrarse en ninguna de ellas.

El campo no puede parar, miremos el futuro a corto y medio plazo con razonable optimismo y ayudemos así a recuperar la actividad y normalidad imprescindibles.

Escrito por

Dimas Rizzo

Presidente de la Interprofesional del algodón

Ámbitos