En esta crisis de precios ha fallado algo más que el frío
«El pepino sigue batiendo el triste récord de ser el producto con peores precios, bajos, muy bajos, de nuestra pizarra»
Esperábamos la llegada del frío casi como agua de mayo. Un frío que ha tardado en aparecer pero que es el gran aliado del sector, y que ha vuelto a poner sobre la mesa problemas endémicos y estructurales que aparecen cuando algo tan imprevisible y tan cambiante como lo es el tiempo, nos da alguna sorpresa.
El cambio en las temperaturas nos ha dado un leve alivio, aunque no todos los productos han conseguido salir a flote. En el caso del pepino, que ha estado hundido todo el mes de noviembre, la situación ha sido diferente y ni medidas como las retiradas, ni la bajada de temperaturas han hecho que cambie la tendencia de malos precios.
El pepino sigue batiendo el triste récord de ser el producto con peores precios, bajos, muy bajos, de nuestra pizarra. Y así la situación, es lógico que muchos hayan optado por decirle adiós a la cosecha y arrancar para preparar otro nuevo ciclo.
Extensión de norma
Está claro que hay ocasiones en que es evidente que necesitamos alguna herramienta útil, ágil y especialmente eficaz para situaciones de crisis a las que, por desgracia, estamos acostumbrados. Últimamente se ha puesto sobre la mesa la idea de contar con una extensión de norma, que contribuya a regular el mercado y a controlar la caída de precios en momentos como el que se está viviendo.
Desde Asaja estamos a favor de cualquier medida que ayude al agricultor a no malvender su producto, y si es fruto del consenso del sector mejor, pero es necesario que cualquier iniciativa vaya acompañada de otras como la planificación de las cosechas.
Este asunto es vital, ya que es necesario adaptar calendarios y cosechas a la demanda de nuestros clientes y, por otro lado, debemos contar con una estrategia común y coordinada para situaciones que no podemos controlar y que provoquen el hundimiento de nuestros precios a niveles insostenibles.
Que necesitamos mejorar los mecanismos de gestión de crisis es algo que venimos demandando hace tiempo, y que hoy se hace más evidente que nunca. Está claro que en esta crisis del pepino ha fallado algo más para encontrarnos en el mes de diciembre a precios inferiores a los 30 céntimos, claramente por debajo de costes y sin levantar cabeza.