
Declive del consumo de fruta en España
«Los criterios económicos suelen estar por encima de otros menos tangibles, y los precios más elevados, sin duda han contribuido a este descenso»
En la última década, el consumo de fruta en España ha experimentado un notable descenso; una tendencia que preocupa tanto a las autoridades sanitarias como a los productores del sector hortofrutícola. Según el último informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) los españoles hemos pasado de tener un consumo per cápita de102,5 kilogramos en 2014, a 78,6 en la actualidad.
Todo ello a pesar de las intensas campañas de información que se han desarrollado, lo que hace necesario dar una vuelta al enfoque de estas y valorar la mejor forma, los canales más adecuados y los mensajes que más calan en la sociedad.
Una preocupante tendencia que no solo impacta la salud de los ciudadanos, sino también en el propio sector hortofrutícola, al agravar los desequilibrios entre oferta y demanda. Este descenso ha afectado a la mayoría de las categorías de frutas, desde cítricos hasta frutas de pepita y de hueso, con la notable excepción de las frutas exóticas y los melones y sandías, que han visto un ligero aumento en su consumo.
La realidad es que al final, los criterios económicos suelen estar por encima de otros menos tangibles, y los precios más elevados, sin duda han contribuido a este descenso. En 2023, el precio medio de la fruta fresca alcanzó los dos euros por kilogramo, un incremento del 53% respecto al año anterior. Este aumento se ha sentido más en las tiendas tradicionales, donde los precios subieron un 71%, situándose en 2,07 euros por kilogramo.
Actual campaña de fruta de hueso
Por otro lado, la actual campaña de fruta de hueso en España avanza a buen ritmo, presentando un ligero incremento en la producción y una buena calidad del producto. En 2024 se estima una cosecha aproximada de 1,5 millones de toneladas de melocotones, nectarinas y paraguayos, un 1% más que el año anterior, debido fundamentalmente a la ausencia de incidencias meteorológicas significativas, a que no ha habido dificultades destacables para encontrar mano de obra y a que los precios en origen están siendo favorables.