Desarrollo de un nuevo cultivo en Andalucía, el almendro en riego
Sector del almendro

Desarrollo de un nuevo cultivo en Andalucía, el almendro en riego

«El incremento de la superficie andaluza en producción de almendro en regadío en los últimos 5 años ha sido de un 162%»

04/10/2019 Actualizado a las 13:31

En los últimos años estamos asistiendo a un incremento espectacular de la superficie cultivada de almendro en Andalucía, también en España. Este importante incremento de superficie, propiciado fundamentalmente por nuevas plantaciones puestas en regadío, ha comenzado a reflejarse en cifras de producción en la pasada campaña 2018. En el caso de Andalucía, este incremento ha sido de un 64% respecto a la campaña precedente– situándose en las 108.000 toneladas de fruto con cáscara-, aumento que va a continuar estos próximos años, a medida que vaya entrando en producción toda la nueva superficie plantada en riego.

Es Sevilla la provincia andaluza con mayor superficie en régimen de regadío, 7.835 has. (48% del total andaluz), seguida de Granada (29%) y Almería (7%). El incremento de la superficie andaluza en producción de almendro en regadío en los últimos 5 años ha sido de un 162% frente al incremento del 7% de la de secano. Es por tanto éste- la producción de almendra en regadío- un sector con buenas expectativas de desarrollo en Andalucía, que debe competir en la Península Ibérica con las producciones de las vegas del Guadiana y del Ebro, y sur de Portugal.

Sin embargo, al ser un sector «nuevo», debe hacer frente a problemas generales que requieren de una actuación conjunta de todos los agricultores implicados. El sector así lo ha sabido entender, y se ha agrupado en torno a Asociafruit- asociación que aglutina a productores y exportadores de frutas, hortalizas, flores y plantas de Andalucía, desde hace tres años también a los frutos secos-, constituyendo dentro de la misma un nuevo Sector de Almendro, que tiene ante sí importantes retos que afrontar.

Dotación de riego

El principal y más urgente, garantizarse una dotación de riego que garantice la rentabilidad de las explotaciones. Para conseguir productividades que permitan ser competitivos, es necesario un riego por hectárea que, en el caso de la cuenca del Guadalquivir, debería igualarse a la dotación del resto de los frutales, ya que al final estamos hablando de un cultivo similar en manejo, plagas, tratamientos fitosanitarios y, también, también en necesidad de agua para riego. Lo que se contemple en el nuevo Plan Hidrológico del Guadalquivir va a ser definitivo para el devenir de este sector en los próximos años.

El cultivo ha pasado de ser un cultivo menor a ser un cultivo muy importante en nuestro país, sin embargo, a nivel de disponibilidad de productos fitosanitarios, continua siendo tratado como cultivo menor, lo que limita el uso de fitosanitarios y complica el manejo de plagas y enfermedades por la falta de productos autorizados.

El seguro agrario tampoco está adaptado a esta nueva realidad del cultivo, a las nuevas zonas de producción, nuevas productividades o los precios. Si queremos que los agricultores dispongan de esta herramienta, necesaria, hay que realizar un trabajo de actualización y adaptación del actual condicionado de la póliza.

El manejo del cultivo, de la postcosecha o la elección de variedades son temas que irán optimizándose con las aportaciones y las experiencias de todos. Sin duda, queda mucho trabajo por hacer, mucho que aprender, pero de momento, el sector ha sabido dar un paso muy importante, fundamental, comenzar a trabajar unidos para afrontar los problemas comunes, que de otra manera, tendrían difícil solución.

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