El agro europeo no es clave en el cambio climático, pero influye
«En Europa seguiremos a lo nuestro, aportando nuestro granito de arena, poniendo piedras en el carro de nuestros agricultores y ganaderos, con la vana esperanza de que este esfuerzo vaya a arreglar el desaguisado»
Del 1 al 12 de noviembre se está celebrando la Cumbre del Clima en Glasgow, en donde se ha dado especial relevancia al papel de la producción alimentaria en el cambio climático. Aunque no hay consenso en las valoraciones, hay estudios que estiman que entre el 20% y el 30% de las emisiones de estos gases corresponderían a este sector.
Por otro lado, según datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) el 43% de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las agricultura y ganadería se emitieron en Asia; el 25 %, en América, fundamentalmente en Centroamérica y Suramérica; el 17% en África y solo el 10%, en Europa, en donde además se ha producido una reducción en la última década. En definitiva, el sector agrario europeo es solo es una pequeña parte del problema.
Si verdaderamente se quiere que la agricultura y ganadería mundial contribuyan de forma significativa a reducir el cambio climático, es necesario un acuerdo global en el que toda la agricultura se desarrolle bajo los mismos patrones. Lamentablemente este escenario dista mucho conseguirse, y no solo porque grandes gigantes como China se mantengan al margen, sino porque hay infinidad de países menos avanzados que trabajan con otras prioridades.
Retirada de EEUU
Incluso hace no mucho Estados Unidos, con el gobierno Trump, se retiró de sus compromisos medioambientales; un país que apuesta por avanzar en el desarrollo tecnológico de una agricultura y ganadería de precisión, mientras que en la Unión Europea se limitan determinadas tecnologías genéticas, sanitarias, etc. y se promueve un sistema de menor productividad.
En definitiva, no se puede ser muy optimista sobre los cambios reales que se vayan a producir a partir de Glasgow, y entre tanto, en Europa seguiremos a lo nuestro, aportando nuestro granito de arena, poniendo piedras en el carro de nuestros agricultores y ganadores, con la vana esperanza de que este esfuerzo vaya a arreglar el desaguisado.