X
Ganadería

Hamburguesas y chuletones que no lo son

«Sería muy razonable que los productores de estos alimentos acudieran a la propia Provacuno para conocer los resultados y las propuestas presentadas a su original concurso»

14/06/2021 a las 07:33

En los últimos meses se ha acrecentado el debate sobre la legalidad y la idoneidad de llamar hamburguesas, salchichas, etc. a productos elaborados a partir de materia prima vegetal, sin incluir carne en su composición. En este contexto, se antoja muy original la campaña puesta en marcha por la Interprofesional del Vacuno de Carne (Provacuno), que ha lanzado un concurso en redes sociales para buscar nuevos nombres para estos alimentos vegetales, y que ya cuenta con cientos de propuestas. No sería de extrañar, incluso sería muy razonable, que los productores de estos alimentos acudieran a la propia Provacuno para conocer los resultados y las propuestas presentadas al concurso.

Una batalla compleja, porque disyuntivas similares van a ir apareciendo en los próximos años. Por ejemplo, en la primera edición del programa Spain Foodtech de la aceleradora Eatable Adventures, uno de los proyectos reconocidos es un supuesto chuletón impreso en 3D a partir de sustancias vegetales. Estamos en las mismas, o más, ya que el chuletón, sí o sí, es una pieza cárnica de un animal, lo que no deja lugar a discusión.

Sellos de bienestar animal

Por otro lado el sello de Bienestar Animal PAWS impulsado por esta misma organización, continúa su implantación con paso firme, tras un largo proceso que ha llevado más de tres años. Una referencia que ha sido elaborada por la Sociedad Española de Protección Animal (SEPROBA), expertos en certificación y por un comité científico multidisciplinar, todo ello con el respaldo de una certificación acreditada por ENAC.

El objetivo es valorar la influencia que tienen las condiciones y el manejo de las explotaciones ganaderas sobre el bienestar de los animales, parametrizando unos niveles mínimos que les garanticen una adecuada calidad de vida, en equilibrio con la finalidad última de producir alimentos.

Un gran paso para mostrar a los consumidores la realidad de un sector completamente comprometido en este ámbito, pero que quizás no había sabido transmitirlo y acreditarlo adecuadamente.