Punto de inflexión en los precios del aceite de oliva
Ligeros descensos en las cotizaciones de todas las calidades, debido a un menor ritmo de salidas en mayo y junio. No obstante, en el cómputo de la campaña las cifras invitan al optimismo
Un año después de comenzar las subidas de los precios en origen del aceite de oliva, escalando mes tras mes cotizaciones que llegaron casi a duplicar el precio del lampante, se marca un nuevo punto de inflexión con ligeros descensos en todas las calidades.
Los aceites de oliva lampantes cotizan en 2.900 euros la tonelada (€/Tm) para la base1º en la última semana, habiendo rozado hace unas semanas las 3.150 €/Tm. La razón se debe a un menor ritmo de salidas comercializadas en los meses de mayo y junio en España, aunque las ventas medias de los doce últimos meses se mantienen en 142.000 Tm., cifra extraordinaria que lleva a sumar un total de salidas en los nueve meses de campaña de 1.280.510 Tm, el 92% del aceite producido este año.
A medida que se han ido trasladando las subidas de los precios del aceite, desde las almazaras a todo lo largo de la cadena de valor hasta llegar al consumidor, la reacción no se ha hecho esperar mostrando la elasticidad de la demanda al precio y disminuyendo las ventas.
El líder de la distribución en España, en el transcurso de mes y medio desde mayo, ha realizado dos subidas de precios a sus aceites de oliva sumando aproximadamente un +13%, según calidad de aceite y formato. Como ejemplo, la categoría de aceites de oliva virgen extra ha pasado de 3,50 € la botella de un litro a 3,95 €.
Este movimiento estratégico en un producto tan importante en la cesta de la compra y generador de tráfico han terminado por replicarlo el resto de la distribución, dejando para las marcas de fabricantes las acciones promocionales más agresivas en estos momentos.

Industria envasadora
Las ventas destinadas al mercado nacional de la industria envasadora española representada por la asociación Anierac, según datos de su estadística para el periodo enero a mayo, muestra un descenso del conjunto de los diferentes tipos de aceites de oliva del -5,56%, sufriendo especialmente la calidad virgen extra, que ve un traspaso parcial de lo perdido a favor del aceite de oliva virgen, aceite éste mas económico.
La industria en esta nueva coyuntura comienza a reducir el stock de sus existencias de aceite de oliva, bajándolas en 12.000 Tm con respecto al mes de mayo, contabilizando al 30 de junio 276.510 Tm., a las que habría que sumar 437.290 Tm en las bodegas de las almazaras y 35.090 Tm en los almacenes del
Patrimonio Comunal Olivarero, dándonos un total de existencias de 748.890 Tm de aceite de oliva al 30 de junio.
Así, con este escenario, la parte compradora con más dificultades para cerrar nuevas operaciones en el mercado nacional e internacional a estos niveles de precios altos, baja el ritmo de compras y tira de sus existencias, a la espera de la evolución de los precios en origen en los próximos tres meses que faltan para el comienzo de la nueva campaña oleícola.

Operadores comerciales
En la parte vendedora muestran mayor dinamismo operadores comerciales no productores que cruzan posiciones y recogen beneficios de la «fiesta» de los cinco primeros meses del año 2021. La oferta proveniente de las almazaras, con mayor responsabilidad, mantienen una posición firme y confieren estabilidad al mercado preocupados por el estado que presenta el olivar en general para sacar adelante la nueva cosecha.
En las próximas semanas conoceremos los primeros aforos no oficiales de producción de aceite de oliva para la nueva campaña, tanto de España como del resto de países del Mediterráneo. Los primeros números indican que, probablemente, haya una repetición de disponibilidades mundiales, gracias a una mayor producción que compensarán el menor stock de enlace al cierre de campaña.
Una vez más la climatología tendrá la última palabra para fijar los precios del aceite de oliva en las próximas semanas, especialmente en los meses más duros y críticos para el olivar del hemisferio norte.