La mantequilla
Situación del sector porcino

La mantequilla

«Ahora faltarán animales, los productos cárnicos seguirán subiendo, nuestro poder adquisitivo se resentirá y nos quejaremos»

03/04/2023 Actualizado a las 10:10

Existe una expresión francesa que dice algo así como: «querer la mantequilla y el dinero de la mantequilla», «vouloir le beurre et l’argent du beurre», que significa que queremos tenerlo todo sin ninguna contrapartida.

Y eso parece que habían pensado nuestros gobernantes de la Comisión Europea cuando no han hecho más que añadir requisitos normativos a un sistema, el porcino europeo, que ya es el más existente del mundo. También pensaban que lo podían tener todo, y sin consecuencias, aquellos que constantemente han atacado al sistema ganadero europeo y español.

No podemos tenerlo todo

Pero en esta vida la experiencia nos enseña que no podemos tenerlo todo.

¿Acaso pensaban que limitando continuamente las herramientas terapéuticas el sector no iba a tener problemas sanitarios durante la adaptación de sus estructuras y manejo en granja a estas nuevas exigencias?

¿Acaso pensaban que imponiendo una normativa cada vez más restrictiva y de forma constante no iban a hacer que el ganadero pequeño o mediano se cansara y tirara la toalla?

¿O es que aquellos que de una forma permanente han atacado al sector y lo han tachado nada menos que de criminales, pensaban que no iba a tener ninguna consecuencia?

Abandono de la actividad

Pues en esta vida que nos ha tocado vivir, todo tiene sus consecuencias como si de un «Karma» se tratara y, en este caso, son esencialmente dos: el abandono de la actividad, sobre todo de las pequeñas y medianas granjas (que no pueden afrontar toda la situación descrita anteriormente) y, por otra parte, la concentración del sector para mejorar la eficiencia y poder afrontar el esfuerzo y la subida de costes que requiere toda la normativa que Europa está constantemente elaborando.

porcino
Cría de porcino / Agrónoma

Todo lo anterior nos está llevado a la realidad actual, tanto a nivel europeo como español, de un censo porcino en descenso. Además, no parece que sea una cuestión que se vaya a resolver a corto plazo, lo cual está provocando un desequilibrio entre oferta y demanda, que inducirá subidas de la carne de porcino adicionales.

Y esto lo pagaremos todos. La compra de alimentos seguirá arañando nuestros bolsillos y dedicaremos una mayor parte de nuestra renta a comprar unos filetes de lomo.

Ataque a los ganaderos

Así que esta es la situación. Por un lado, se quiere repoblar el medio rural y, por otro, se ataca a los ganaderos, que son los que están dispuestos a quedarse en él, ya sea tildándoles de contaminadores o inundándoles de requisitos que apenas pueden acometer.

Pero se han equivocado, sí. Aquellos cuya visión idílica del sector es que en España solo haya mini-granjas al aire libre de unos cuantos cochinillos por aquí y por allí, están consiguiendo lo contrario, ya que son precisamente estas granjas las que están desapareciendo. El sistema que se está creando y los ataques constantes a nuestro sector, que es precisamente el que ayuda a la economía circular de los recursos, está haciendo, como digo, que las estructuras más pequeñas sean las que más sufren.

Ahora faltarán animales, los productos cárnicos seguirán subiendo, nuestro poder adquisitivo se resentirá y nos quejaremos. Tenemos la carne de cerdo de mayor calidad del mundo, nada que envidiar a ningún otro país y, sin embargo, la situación actual nos puede llevar a importar productos que no cumplen ni la mitad de los requisitos que se nos exige aquí… ¿alguien se quejará entonces?

En fin, que no podemos tenerlo todo. Seguiremos comprando mantequilla, en nuestro caso carne de cerdo, pero en ningún momento pensemos que nos vamos a quedar también con el dinero.

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