Las legumbres, en el debate proteico
«A nivel global hay un repunte del consumo, como consecuencia de la búsqueda de alternativas vegetales a la proteína animal»
Recientemente se ha celebrado el Día Mundial de las Legumbres. Se trata de una de las fuentes proteicas y de aminoácidos más económicas. La realidad es que a nivel global hay un repunte del consumo como consecuencia de la búsqueda de alternativas vegetales a la proteína animal, una coyuntura que está siendo bien aprovechada por este sector.
En todo caso, y tal como recuerdan los nutricionistas, las proteínas no son iguales y las de más alto valor biológico son las de huevos, leche y carne. No obstante, los alimentos no son solo proteínas, y hay elementos que les acompañan y les pueden quitar o aportar cualidades nutricionales complementarias, como es la fibra en el caso de las legumbres.
Pero no solo los factores nutricionales son relevantes, es importante destacar su valor medioambiental, al ser su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo una cualidad agronómica fundamental, lo que las dota de un importante valor fertilizador.
Por ello es una alternativa habitual y muy sostenible en las rotaciones de cultivos. En el momento actual, con un «green deal» como eje de la futura PAC, una incentivación de las leguminosas en las rotaciones podría suponer otro catalizador para su crecimiento.
España, productora de legumbres
En cuanto a España, por suelo y climatología es un país con una alta potencialidad de producción de legumbres. A pesar de ello, seguimos siendo importadores netos. En 2018, las leguminosas grano (judías secas, lentejas, garbanzos, vezas y yeros) ocuparon en nuestro país 498.400 hectáreas.
En cuanto a la producción, ha bajado alrededor de un 40% con respecto al último año, debido a la menor superficie de cultivos y a la caída de rendimientos como consecuencia de la sequía. La principal región productora de leguminosa grano es Castilla La Mancha, seguida de Castilla y León y Andalucía, con más de 54.000 hectáreas.