Perspectivas de la nueva campaña cerealista
«Se espera una calidad media-baja, así que previsiblemente será un año para comprobar si definitivamente la calidad se paga»
Menos mal que ha llovido un mínimo aceptable para poder cosechar los cereales de invierno. Aunque se presagia una campaña con una cosecha media-baja, en un año con los inputs por las nubes, los precios también serán históricamente altos.
Ya lo dije en un artículo el pasado mes de octubre, lo importante siempre es el margen, no los costes, de modo que esperemos cosechar una cantidad suficiente para que nos salgan las cuentas. Con poco que nos siga acompañando la primavera, estoy seguro de que así será.
Otra cosa será la calidad, ya que no se ha podido abonar en condiciones, por lo que se espera una calidad media-baja, así que previsiblemente será un año para comprobar si definitivamente la calidad se paga.
Apostar por la calidad
En el trigo duro llevamos años en que apenas se premia la calidad, apenas unos 4 ó 5 euros marcan las lonjas. Seguramente en la nueva cosecha el premio de las calidades superiores sea mayor, al menos eso dice la lógica.

Esta campaña el trigo blando Arthur Nick ha tenido diferenciales de precios entre 20 y 30 euros/tonelada cuando hay años que el premio se mantiene plano en 4 ó 5 euros/tonelada, siempre hablando con respecto al trigo pienso. Al igual que con el trigo duro, el blando también debe tener una prima superior de cara a la nueva campaña.
Con respecto al girasol, también se premiará este año el alto oleico con relación al convencional. Tras un año casi sin prima, volvemos a ver en los mercados internacionales y en los de futuro un merecido premio que aguantará hasta la nueva cosecha.
Precios históricos
Estamos en el final de la campaña de comercialización 2021/2022, una campaña especialmente convulsa con precios históricamente altos, con el colofón del conflicto en uno de los graneros más importantes del mundo.
La invasión de Rusia a Ucrania ha disparado aún más los ya elevados precios. Pero como esta situación nos coge con los almacenes prácticamente vacíos, tenemos que tener la vista puesta en la comercialización de la nueva campaña.
Las referencias nos las dan los mercados de futuro, aunque marcan bajadas con respecto a los precios actuales. Se espera un inicio de campaña con unos precios entorno al doble que los últimos años en los cereales y casi el triple en girasol.

Hablar de precios es muy difícil, y más cuando queda todavía tiempo para las cosechas. Pero como siempre pasan cosas extraordinarias en los mercados y son tan dinámicos por días e incluso por horas lo más sensato es hacer medias. Esas medias deben estar respaldadas por una gestión lo más profesional posible durante todo el año y con vistas a muchos años.
Y para rematar, resaltaría que lo más importante no es vender mejor que el vecino, sino que el margen que deje cada hectárea sea lo suficientemente amplio que garantice la viabilidad de las explotaciones. Es decir, no lamentarse por los costes sin hacer unos mínimos números de los márgenes.