Ponga un cerdito en su casa
Porcino

Ponga un cerdito en su casa

«La Comisión Europea propone una modificación de su Directiva de emisiones que afectará a las pequeñas granjas familiares de porcino»

18/04/2022 a las 10:29

En artículos anteriores hemos hablado del tamaño de las granjas y cómo las exigencias normativas, cada vez más costosas, están llevando a un modelo distinto de producción, en el cual o bien se aumenta el tamaño o bien se especializa el mismo.

Acuérdense cuando señalaba, en un artículo anterior, que hace muchos años quien tenía 500 madres en ciclo cerrado, es decir, criando los lechones que producían dichas madres hasta el sacrificio, vivía bien, pero que hoy eso ha dejado de ser una opción y que, cuando las circunstancias lo permiten, están restructurando esas granjas de 500 reproductoras, por ejemplo, en una de 1.000 madres donde solo crían los lechones hasta los 20 kilos. Esta especialización dota a la actividad del tamaño adecuado y la orientación precisa para seguir siendo rentable.

Pues bien, a la Comisión Europea no se le ha ocurrido otra cosa que proponer una modificación de su Directiva de emisiones que afectará, entre otras, a pequeñas granjas familiares de porcino. Hasta ahora, las granjas de más de 750 madres reproductoras y de 2.500 plazas de cebo estaban obligadas a aplicar toda una serie de medidas para la prevención de la contaminación, en especial mediante la aplicación de las mejores técnicas disponibles (las famosas MTD) y obtener así la autorización ambiental integrada, requisito administrativo exigido para poder desarrollar la actividad ganadera.

Granja de porcino / Agrónoma

Para que se hagan una idea del esfuerzo y coste que conlleva preparar tanto la documentación como la implantación de los distintos sistemas que requiere esta autorización, diremos que supone todo un sistema de gestión tipo ISO-9000.

En este caso, un sistema de gestión ambiental que incluye buenas prácticas ambientales, procedimientos, registros, etc. Esto solo lo pueden hacer aquellas ganaderías con un tamaño tal que cuenten con departamentos de calidad, y en caso contrario se necesitará subcontratar a especialistas en gestión de procesos.

Nefastas consecuencias

Como digo, la Comisión Europea ha tenido la ocurrencia de proponer bajar ese umbral de exigencia hasta las granjas de 150 madres en ciclo cerrado. Si antes hemos visto que granjas de 500 reproductoras difícilmente pueden salir adelante, imagínense las granjas familiares de 150 madres.

Como señala en un comunicado la Organización europea de agricultores, ganaderos y cooperativas europeas (COPA-COGECA), esta propuesta obligaría a millares de explotaciones familiares a cumplir con un protocolo de emisiones muy costoso y concebido esencialmente para estructuras con mayor capacidad.

Esto ocurre cuando hace algo más de un mes el Comité Económico y Social Europeo publicó un documento sobre «Autonomía estratégica, seguridad alimentaria y sostenibilidad», con el fin de garantizar la producción, a largo plazo, de alimentos suficientes y saludables.

araporc
Cerdo / Agrónoma

En dicho documento se propone desarrollar y diversificar los sistemas alimentarios actuales hacia otros modelos de negocio como tiendas de explotaciones agrícolas, actividades agro-ganaderas urbanas, agricultura vertical, etc.

Desafortunadamente, Europa no va mal encaminada cuando habla de actividad agro-ganadera urbana, ya que como sabrán estamos asistiendo, por una parte, a un ataque indiscriminado y malintencionado hacia las granjas de cierto tamaño y, por otra parte, la normativa actual y futura harán inviables las granjas familiares. Entonces, ¿qué nos quedará? Volver a la era de la economía de subsistencia: las granjas de autoconsumo.

Volveremos a un sistema en que cada familia tenga un huerto y tres o cuatro cerditos con los que garantizar su alimentación. Lo malo es que la sociedad no es la misma, y son muy pocas las personas que hoy tienen un jardín o traspatio en su casa.

Así que la única forma que quedará para que no nos pidan tantos requisitos administrativos será tener varios cerditos revoloteando por la casa y con un pequeño huerto en el cuarto de baño. De esta forma estaremos contribuyendo a asegurar la disponibilidad de alimentos, aunque no sé si de una forma sostenible, porque en un piso de 60-80 metros cuadrados todo eso sería un verdadero sinvivir.

Perdonen mi sarcasmo, pero a veces me pregunto qué tienen en la mente los funcionarios europeos cuando proponen este tipo de cosas. Desde luego lo que no se les pasa por la cabeza son las implicaciones reales para una familia que intenta vivir con su actividad, y que decisiones así acabarán con ella. En consecuencia, deseo que todo esto se quede en eso, en una ocurrencia.

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