Nueva campaña, nuevas dudas
Aceituna de mesa

Nueva campaña, nuevas dudas

«El olivar también necesita cuidados y hacerlos en el tiempo que toca. No podemos alterar los tiempos ni querer hacer tareas cuando no proceden»

06/02/2023 Actualizado a las 09:31

El olivar de mesa se prepara actualmente para la próxima campaña con las preocupaciones habituales más las que este año se nos presentan con la nueva Política Agraria Común (PAC).

Los agricultores de olivar comparten, en una gran mayoría de los casos, aceituna dedicada para mesa o para aceite, y sus cosechas se destinan a una u otra producción dependiendo de diversos factores. Entre ellos, las precipitaciones o la capacidad de regadío son determinantes a la hora de obtener calibres de calidad para destinar el fruto a verdeo o, en el caso contrario, no tener más remedio que optar por molturarlo para aceite.

Desgraciadamente, esta campaña va a ser insuficiente en ambos casos debido al estrés hídrico que viene soportando el olivar en los últimos años y que va a afectar de manera notable a ambas producciones.

Pero, como agua pasada no mueve molino, el agricultor ya tiene puestos los ojos en la siguiente campaña; y la verdad sea dicha, tiene ante sí un serio dilema no sólo por lo que no depende de él, como la climatología, sino por los cambios que tendrá que afrontar con la nueva PAC.

Si comenzamos por lo que el olivarero no puede controlar, nos encontramos con el dilema de qué hacer con los gastos de abonado sin saber cómo se comportará la primavera en cuanto a precipitaciones. Todo ello en un contexto en el que las materias primas están a precios estratosféricos, por lo que, como siempre ocurre, tendremos que afrontar al coste que proceda mientras miramos al cielo.

aceituna de mesa
Aceituna de mesa / Agrónoma

¿Podar o no podar?

Tratamiento del suelo, malas hierbas y aplicaciones fitosanitarias son otras de las labores que habrá que hacer o se están haciendo, pero principalmente este año tenemos la duda de qué hacer con la poda.

Inicialmente, el reglamento nos decía o nos dice que no se puede podar la arboleda a partir de marzo, ahora nos dicen que se va a revisar la norma y se relajarán estas medidas. En pocas palabras, el agricultor ya no sabe ni qué hacer, porque a algún iluminado desde un despacho de no se sabe qué ciudad y que seguramente rara vez ha visto un olivar se le ha ocurrido otra idea brillante.

Me gustaría recordarles que los agricultores somos naturistas profesionales. Estamos en contacto diario con la fauna y la flora y que, salvo raras excepciones, protegemos la naturaleza como nadie. Si alguien incumple las normas medioambientales, caiga sobre esa persona todo el peso de la ley, pero no generalicen y pongan normas imposibles de cumplir que dificulten aún más la labor del agricultor, que ya bastante tenemos con poder producir alimentos de calidad para toda la población.

El olivar también necesita cuidados, y hacerlos en el tiempo que toca. No podemos alterar los tiempos ni querer hacer tareas cuando no proceden, además se destruirían muchos puestos de trabajo en los meses de marzo y abril. Por todo ello, espero que se reflexione sobre este asunto y podamos seguir con el cuidado de nuestros campos y la protección de la naturaleza.

Escrito por

Gabriel Cabello

Presidente de la Sectorial de Aceituna de Mesa de Cooperativas Agroalimentarias

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