Lluvias y confinamiento generan mucha oferta y demanda de aceite de oliva
«En el caso de Oleoestepa, el incremento de las ventas de marzo doblan el mismo mes del año anterior»
El pasado 14 de marzo se publicaba el Real Decreto 463/2020 por el que se declaraba el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19. Algunas de las medidas recogidas en él limitan la libertad de circulación, contención en el ámbito laboral y actividad comercial de un gran número de actividades recogidas en su anexo.
Entre las industrias estratégicas del país que garantizan la cadena de suministro de productos imprescindibles a la población se encuentra la industria de alimentación y bebidas. Junto a los centros de producción, almacenes, centros logísticos y mercados, toda la actividad agrícola está considerada esencial y se permite continúe llevándose a cabo.
Hace un mes, en una situación límite de supervivencia de las explotaciones, tras años sin ser oídos, el sector agroganadero español salía a las calles y carreteras para denunciar a las autoridades su pasividad y reclamar un precio justo por los alimentos que ofrecen cada día a la población. Ahora es una gran oportunidad para poner en valor a todos los agricultores y ganaderos, trabajadores de las industrias de alimentación, transportistas, que en estas circunstancias excepcionales, junto con los sanitarios y fuerzas de orden público, están demostrando que son imprescindibles.
Sector oleícola
Tenemos que estar muy orgullosos, en nuestro caso, del trabajo de tantos miles de profesionales del sector oleícola y ya habrá tiempo cuando salgamos de esta tremenda experiencia para recordarlo y que nos sea reconocido.
A lo largo de todo el mes de marzo la actividad industrial en el sector del aceite de oliva ha sido de alta tensión, trasladándoles la misma a proveedores que nos aseguraran insumos suficientes para atender jornadas de trabajo de 24 horas durante siete días a la semana, todo bien sincronizado para así responder a la extraordinaria demanda de la distribución alimentaria.
Según datos del Ministerio de Agricultura, en la semana 11, previa a la declaración del estado de alarma, las ventas de alimentos básicos y no perecederos han experimentado un importante incremento, como es el caso del aceite de oliva (+97.7%) junto al arroz (+158.8%), harinas (+147%), pasta (+144.3%) y legumbres (+122.4%).
En el caso de Oleoestepa, el incremento de las ventas de marzo doblan el mismo mes del año anterior, coincidiendo con los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura. Estas ventas no solo han crecido en el canal tradicional de la distribución alimentaria sino también en la tienda on line a través de la web. Cuando finalice el confinamiento habrá muchas cosas que habrán cambiado para siempre y otras que saldrán muy reforzadas como es la compra on line para alimentación.
Salidas de producto
En una semana conoceremos los datos de la AICA para el mes de marzo, relativos a las salidas de aceite de oliva en el comercio exterior y consumo interior, y en ambos casos se confirmarán importantes incrementos y especialmente en el mercado nacional, donde será fácil doblar la media mensual de 42.500 toneladas (Tm) que resulta desde el inicio de esta campaña.
Sin lugar a dudas, estamos anticipando parte de las ventas de los próximos meses pero no debemos olvidar que el mayor consumo en hogares, tras el cierre del canal horeca desde el pasado día 14, se inclina más por el aceite de oliva frente a otros aceites vegetales como el aceite de girasol o mezcla de semillas de la restauración y eso lo tendremos ganado a favor del aumento del consumo del aceite de oliva.
El comercio exterior también ha anticipado retiradas de aceite pues el problema de la pandemia, con retrasos de días o semanas, se padece en todo el mundo y las necesidades de acopiar son comunes.
Los precios en origen del aceite de oliva no han sufrido cambios reseñables. Las mayores ventas de aceites envasados en estos días han venido acompañadas de generosas lluvias generalizadas en nuestros campos que les hacen presentar un buen estado vegetativo para poder alcanzar una muy buena cosecha próxima.
Así, han quedado equilibrados argumentos comerciales para repetir precios, salvo en la calidad lampante que cede hasta 1.750 €/Tm. la base 1º. Los aceites extras cotizan a partir de 2.350 €/Tm y cada día son más difíciles de encontrar a pesar de las importantes existencias próximas a 1.200.000 Tm que estimamos deben quedar al 31 de marzo en España y confirmará en unos días la AICA.