Recuperar población rural, un objetivo tortuoso
«Es imprescindible que los grandes programas públicos apuesten por la creación de una red eficiente de infraestructuras públicas, tanto administrativas como de servicios»
Hace poco más de seis meses hablábamos en este mismo espacio sobre los preocupantes datos de despoblamiento rural, que se recrudecen año tras año. En el periodo 2000-2018 la población que vivía en zonas rurales disminuyó un 10% en nuestro país, y un 4,3% en Andalucía.
Está claro que aquellos que han vivido buena parte de su vida en un pueblo son los que mejor se pueden a adaptar. En segundo lugar los que tienen ahí sus raíces y de una forma u otra han estado vinculados a esos territorios. En tercer lugar estaría el grupo de los que se podrían llamar neorrurales, personas sin raíces en estas zonas pero que ven la posibilidad de cambiar de modo de vida. Lo que sucede es que en la práctica no hay primero, segundo ni tercero, ya que para todos ellos, el factor común es la necesidad de disponer de empleo y de servicios. Si no, se irá el habitante actual, no vendrá el enraizado y quizás venga, pero se llevará una gran decepción, el neorrural.
En las últimas décadas ha quedado demostrado que los programas de recuperación poblacional fundamentados en promover los estereotipos del medio rural, pero con escasa planificación pública y sostenibilidad económica, han fracasado, consiguiendo en el mejor de los casos, éxitos pasajeros.
Es imprescindible que los grandes programas públicos apuesten por la creación de una red eficiente de infraestructuras públicas, tanto administrativas como de servicios, y promuevan el desarrollo de una agricultura y ganadería de alto nivel tecnológico, que le permita competir de forma sostenible en un mercado libre y, a la vez, tener un bajo impacto en el medioambiente.
Lo malo es que en la actualidad se tiende a promover un desarrollo agrario basado en modelos menos eficientes, que pueden servir para unos pocos, pero no para captar población activa emprendedora, que perciba el agro como un sector en el que desarrollarse profesionalmente.