No es lo mismo
Porcino de capa blanca

No es lo mismo

«China necesitará cada vez menos carne, pues comienzan los primeros signos de recuperación del primer productor porcino mundial»

02/11/2020 Actualizado a las 11:37

«No es lo mismo ser que estar». Así comienza la segunda estrofa de la canción que publicara Alejandro Sanz hace nada más y nada menos que 17 años… ¡cómo pasa el tiempo!

En mi artículo anterior hablaba, entre otros temas, de la precaución que hay que tener con las importaciones de animales vivos aprovechando la situación actual de precios bajos en algunos países europeos, debido al aumento del riesgo que conlleva en términos de bioseguridad.

Pero en este artículo hablo del movimiento contrario, las exportaciones. Recientemente organismos oficiales españoles han recordado a la industria exportadora del sector porcino que que «no es lo mismo» animales nacidos y criados aquí que nacidos/criados en otro país. Parece obvio, pero es que solo los cerdos nacidos, criados y sacrificados en España pueden acceder a determinados destinos de exportación.

El mercado chino

Desde enero a agosto, según los datos que publica Interporc, el 41,4% de todo lo que exportó España tuvo como destino China. La importancia de China como país receptor de nuestra carne de porcino ha ido creciendo sin pausa en los últimos años, pero desde inicios de 2020 ha dado un salto vertiginoso. De hecho, en los primeros ocho meses del año ya hemos exportado a China más que en todo 2019. Si sigue este ritmo, al final de 2020 se superará la cifra de 1 millón de toneladas exportadas al gran país asiático.

Hasta aquí todo bien, diría que perfecto. España ha trabajado muy duro para poder estar entre los primeros países a nivel mundial tanto en producción como en exportación, y este año se ha dado una circunstancia (gran déficit de carne en China) que nuestro país ha sabido aprovechar bien.

No queda tan lejos cuando la gran cesta en la que poníamos nuestros productos del porcino se llamaba Rusia. En 2012 habíamos exportado allí unas 115.000 toneladas, y cuando al año siguiente Rusia comenzó a poner impedimentos a la exportación de productos del cerdo dejó nuestras exportaciones a la mitad, unas 50.000 toneladas, según estadísticas de la Comisión Europea. En este caso España supo reaccionar rápidamente, explorar nuevos mercados y recolocar esa cantidad: +/- 100.000 toneladas en un par de años.

Como he señalado antes, hasta agosto de este año España ya ha exportado unas 770.000 toneladas a China y si se sigue a este ritmo la cifra final superará holgadamente el millón de toneladas. Recolocar 100.000 toneladas «no es lo mismo» que hacerlo con 1.000.000 de toneladas.

No digo que China nos vaya a cerrar mañana las puertas, pero todo puede ocurrir en esta vida. Si no, hagan un paréntesis e intenten recordar en diciembre de 2019 cómo se imaginaban el nuevo año que iba a comenzar. Yo desde luego me imaginé un 2020 totalmente distinto al que estoy viviendo.

Primer productor porcino mundial

El caso es que China necesitará cada vez menos carne. De hecho, la producción del gigante asiático durante el tercer trimestre se ha incrementado un 18% respecto al mismo período del año pasado, en lo que se supone comienzan los primeros signos de recuperación del primer productor porcino mundial.

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que China seguirá comprando, ya que está muy lejos todavía de una situación pre-PPA (Peste Porcina Africana), pero la cesta que nos muestre para que pongamos nuestros productos del cerdo será cada vez más pequeña.

Por lo tanto ¡Sí! aprovechemos la situación, vendamos todo lo que podamos a China y hagámoslo como es debido y como se espera de nosotros. Pero aquellos que todavía no están trabajando en abrir nuevos destinos o ampliando otros en los que ya están presentes, o empiezan ya o irán tarde, porque otros países sí que lo están haciendo.

Los que todavía no hayan hecho nada, tan solo «estarán». Los que ya estén diversificando y trabajando para ampliar su mercado, «serán». Desde luego, ¡qué razón tenía Alejandro Sanz cuando cantaba eso de «no es lo mismo ser que estar». Y tú, ¿quieres ser o simplemente estar?

Escrito por

Ámbitos