recogida-trigo-efe
Recogida del trigo / Agrónoma
Sector de los cereales

Ruido en el trigo duro

«Canadá, principal actor en el trigo duro, no ha terminado de cosechar todavía por lluvias y nieve, lo que presagia consecuencias directas en los mercados»

7 octubre 2019, 11:19

El trigo duro (triticum durum) o semolero, también conocido como trigo cristalino, se utiliza principalmente para la fabricación de pastas y sémola de cuscús. Es la segunda especie de trigo más cultivada del mundo tras el trigo harinero (triticum aestivum), también conocido como trigo blando o trigo pan, que supone entre el 90 y 95% de la producción total global. Dicho esto, cuando se habla de trigo de forma general y, de forrajero para alimentación animal, se entiende que se habla de trigo blando. A pesar de ese peso productivo porcentual tan bajo del trigo duro es un producto histórico y clave para la agricultura andaluza.

Cabe resaltar que vivimos en un país deficitario en todos los cereales. Necesitamos importar a través de los puertos casi el doble de lo que producimos, menos en trigo duro, que somos excedentarios y necesitamos exportarlo. Esas exportaciones se hacen principalmente desde los puertos andaluces a países Europeos o al norte de África.

En el mundo globalizado en que vivimos, los agricultores no deben caer en el error histórico de pensar que el precio final puede estar afectado por lo que hagamos en Andalucía. El precio se formula por muchas variables como: política, petróleo, cambio euro-dólar, oferta y demanda, climatología, etc. Pero lo más importante es comprender que nosotros influimos muy poco a nivel mundial y que es muy importante saber lo que pasa en los principales países exportadores.

En el trigo duro el principal actor, y con mucha diferencia, es Canadá. No sólo por la cantidad que producen y exportan, sino también por la calidad, ya que producen trigos con muy alta proteína, que es el factor más valorado por los fabricantes de pastas. Otros países exportadores con relevancia mundial son Estados Unidos, México y Kazajistán, y en Europa y con menor peso estarían Francia, Grecia y España.

Balance mundial equilibrado

Llevamos varios años con un balance mundial entre producción y consumo muy parejo, que nos llevan a unos precios poco interesantes. Con esa situación se han reducido las superficies de siembra de forma generalizada, pero aun así, apenas ha repercutido en el precio hasta que saliera a la palestra la cosecha de Canadá. Y aquí es donde hemos encontrado la noticia.

Canadá, que debería haber terminado de cosechar, no ha podido hacerlo por las lluvias y, para rematar, la nieve. Esto presagia problemas de germinación y blanqueamiento de los granos, perdiendo aptitud de consumo humano para destinarlo a alimentación animal.

La consecuencia inmediata es que desaparecen los vendedores, el mercado revolucionado y los agricultores y comerciantes especuladores frotándose las manos. Indudablemente puede ser que los precios suban, y sería muy bueno que sucediese, para que volviera la confianza a este histórico cultivo. Pero a mí me gusta ser cauteloso, seguir muy de cerca los mercados y huir de la especulación buscando precios medios porque, el día que toque techo el precio, la caída será de golpe y porrazo, y mucha gente se quedará con cara de tonto como ya ha sucedido en otras ocasiones.

Arturo Hidalgo

Director-gerente de Cocereales

Ámbitos