Sequía, altos precios y buenos rendimientos grasos en la campaña oleícola
«El alto ritmo de trabajo en los dos primeros meses de campaña, octubre y noviembre, han supuesto dos récords consecutivos de producción de aceite de oliva»
La campaña oleícola 2021-2022 en España hasta hoy no muestra novedad alguna que no adelantáramos en la crónica que hicimos a primeros de octubre en este mismo foro de Agrónoma. Lo mas destacable que condiciona especialmente la misma es la grave sequía que persiste en toda Andalucía, dejando los embalses de la cuenca del Guadalquivir en el 26,60% de agua embalsada sobre su capacidad y una pluviometría media del año hidrológico de 76,5 litros por metro cuadrado.
Esto llevó el pasado 2 de noviembre a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir a declarar la «situación excepcional por sequía extraordinaria» en el 80% del territorio que se nutre de las aguas de esta cuenca, suspendiendo todo el abastecimiento para riegos.
Las tareas de recolección de aceitunas no se están viendo interrumpidas por las lluvias y el alto ritmo de trabajo en los dos primeros meses de campaña, octubre y noviembre, han supuesto dos récords consecutivos de producción de aceite de oliva en estas fechas en España, con 51.200 toneladas (Tm) y 276.000 Tm respectivamente.
Las almazaras de las provincias de Córdoba con 71.900 Tm, y Sevilla con 65.800 Tm, encabezan las declaraciones de producción de aceite de oliva en España hasta el 30 de noviembre, por la importancia del olivar de verdeo y práctica cultural de elaboración de aceites tempranos inmediatamente tras finalizar la recogida de aceituna de mesa, así como por la mayor superficie de olivar superintensivo con variedades tempranas y rapidez en su recolección. El total producido en España, hasta el 30 de noviembre, es de 327.400 Tm, representando el 25% de la cosecha aforada.

Los rendimientos grasos en aceitunas son muy buenos, estando actualmente sobre el 22%, con una humedad baja en torno al 44%, otro dato consecuencia de la sequía. Este rendimiento supera en más de dos puntos los rendimientos medios históricos de cada zona y variedad.
Nada comparables a los de la pasada campaña 20/21 que fueron los peores de los últimos 25 años, según declaración de la propia Consejería de Agricultura andaluza. La calidad de los aceites de manera generalizada es muy buena hasta el momento, con alto porcentajes de aceites de oliva vírgenes extras.
Comercialización
Las salidas comercializadas de aceite mantienen cierta regularidad, con ligeros altibajos en los últimos meses tanto en comercio nacional como internacional, manteniendo una media de consumo interior de unas 44.000 Tm y en las exportaciones en torno a las 90.000 Tm, resultándonos unas salidas totales mensuales de 134.000 Tm.
Aunque los volúmenes para el mercado interior mantienen estabilidad en su conjunto y gracias a los destinos a otros usos industriales, las ventas envasadas hasta 5 litros descienden en el año 2021 hasta el mes de octubre pasado un -12,5%, especialmente los vírgenes extras (un -15,29%) por su mayor precio, según fuentes de la Asociación Nacional de Envasadores, Anierac.
Las importaciones de aceite de oliva de la campaña octubre 2020 a septiembre de 2021, totalizaron 176.000 Tm, descendiendo respecto al mismo periodo de la campaña anterior en 67.000 Tm. En esta recién iniciada campaña 21-22 las importaciones españolas volverán a crecer, recuperando parte de lo perdido este último año.
Una de las razones es la magnífica cosecha en cantidad que se espera en Portugal, según las fuentes entre 150.000 Tm y 190.000 Tm, en ambos casos sería récord, es un país próximo y sin dificultades para hacer comercio intracomunitario.

Otra razón es también la mejor producción y, por tanto, oferta de Túnez, con opción comercial mayoritariamente en este caso dentro del marco del contingente de 56.700 Tm con derecho de arancel cero.
Precios en origen
En el capítulo de precios en origen del aceite de oliva por todas las razones antes expuestas y, especialmente, por la climatología adversa para el olivar español, hay firmeza en los mismos, recuperando los niveles de la pasada primavera, cotizando la calidad lampante en 3.000 €/Tm la base 1º, aceites de oliva vírgenes extras a partir de 3.350 €/Tm y entre estas dos calidades y horquilla de precios cotizan los aceites de oliva vírgenes, primándose sus análisis físico químicos y especialmente el contenido en ésteres etílicos para fijación del precio.
Los aceites de oliva vírgenes extras de alta calidad con intensidades de frutado superior a 5 y características sensoriales equilibradas se han pagado precios de 3.700 €/Tm o superiores, igualándose a las cotizaciones de aceites italianos en este momento.