La siembra otoñal y las semillas andaluzas
«El trigo duro es una buena opción, por los precios que está alcanzando este histórico cereal»
Son muchas las consultas que hacen estos días los agricultores andaluces sobre la siembra otoñal y mirando al cielo, ¡vaya desastre! Las opciones son muchas, trigo duro o blando, triticale, cebada, garbanzos, etc. Pero dentro de estas opciones, hay múltiples decisiones que tomar como variedades, dosis de siembra, fecha de la misma, abonados, etc.
En este artículo voy a darle una visión a la siembra con orientación a los mercados. Si me preguntan por trigo duro, yo diría que este año es una buena opción por los precios que está alcanzando este histórico cereal, ya que ha superado con creces la barrera psicológica para el agricultor de las 40 pesetas (240 euros/tonelada), habiendo alcanzado por momentos los 270 euros/tonelada. Desde mi punto de vista, el duro no ha tocado techo y dudo que durante un largo tiempo lo volvamos a ver por debajo de las 40 pesetas.
Si hablamos de trigo blando, desgraciadamente, la tendencia es hacia trigos de más baja calidad y mayor rendimiento, ya que la industria en general no está premiando la calidad. Yo soy un firme defensor de la investigación y de producir lo que la industria demanda, pero siempre y cuando estén dispuestos a pagar el diferencial que merece.
Lo del triticale es una decisión fácil por su bajo coste general, y por ello, está ganando terreno anualmente. Es más, llevamos varios años en que la demanda de semilla certificada supera a la oferta.
La cebada también se consolida como alternativa rentable, por una parte como pienso y por otra parte con variedades específicas que demanda la industria cervecera.
Después hay otros productos como garbanzos, avena, guisantes o habas, que tienen menor importancia en volumen pero también entran interesantemente en las rotaciones andaluzas.
Agrovegetal
Estoy escribiendo este artículo de vuelta de la gran cooperativa Covap, sita en Pozoblanco, y tengo que agradecer la atención prestada por su presidente y vicepresidente D. Ricardo Delgado y D. Juan Rafael Leal respectivamente. Allí hemos celebrado un Consejo de Administración de Agrovegetal, el primero tras la incorporación de Covap a esta empresa de obtentora de semillas.
Para los que no conozcan Agrovegetal, es la única empresa andaluza que se dedica a estos menesteres, y se va abriendo un hueco entre las grandes multinacionales que monopolizan el sector semillero.
Agrovegetal, es una sociedad anónima con más de 20 años de historia y con más del 80% de su capital en manos de cooperativas andaluzas. Destacaría que su fortaleza radica en un firme convenio con el CIMMYT mexicano, su gran equipo técnico capitaneado por el doctor Ingeniero Agrónomo D. Ignacio Solís y su estrecha relación con industrias semoleras y harineras para adaptar las variedades a sus necesidades.
De hecho, Agrovegetal es líder absoluto nacional en semillas de triticale, con su variedad Bondadoso por bandera. También en trigo duro en Andalucía le está dando muchos quebraderos de cabeza a las multinacionales con la variedad Don Ricardo. Y en trigo blando además de tener variedades de calidad demandadas por la industria como Conil o Tujena, ahora se está centrando en otras variedades de alto rendimiento y menor calidad.
Conociendo como trabaja esta empresa, muestro todo mi apoyo y reconocimiento a Agrovegetal en su labor por desarrollar nuevas variedades que sean idóneas para los agricultores y las industrias del sur de España. Y aunque hay otras variedades de semillas certificadas muy buenas en los mercados, la regularidad demostrada en el rendimiento y en la calidad en años con diferente climatología, es la mejor baza para optar por nuestras semillas andaluzas.