Unidad para andar el camino
«Es momento de volver a la calle de forma más intensa para volver a denunciar que la situación que atraviesan los agricultores y ganaderos es cada vez más complicada»
Octubre ha vuelto a ser el punto de partida de nuevas movilizaciones para el sector agrario, la situación desde la última vez, antes justo de que se desatara la crisis sanitaria, poco ha cambiado y muchos de los problemas o retos siguen enquistados. Quizá es momento de volver a la calle de forma más intensa para volver a denunciar que la situación que atraviesan los agricultores y ganaderos es cada vez más complicada.
Los costes de producción elevados por salarios, factura eléctrica, carburantes…no están equilibrados con los precios en origen que se pagan a los productores. No debemos olvidar que este sector es el que alimenta no sólo al país, sino a millones de consumidores en Europa, y sin embargo, sigue al límite con problemas como la falta de relevo generacional, la rentabilidad, la lucha contra el cambio climático, la modernización… Todos, retos que se plantean sin asentar bien las bases ¿Quién querría dedicarse a un sector con tantos problemas por resolver? ¿Quién querría si cada vez los que legislan lo ponen aún más difícil?
Necesitamos que nos oigan, desde el Gobierno local al nacional y por supuesto en Bruselas, que es quien al final determina nuestro presente y nuestro futuro y por este motivo decidimos volver a la calle. El pasado 8 de octubre, comenzamos en Almería, el 14 lo hicimos en Sevilla, por motivos diferentes pero complementarios al final.
Importaciones extracomunitarias
Es preciso que se proteja al sector productor de la entrada masiva de productos de Países Terceros, es preciso que se vigile la llegada de plagas, que la política fitosanitaria y medioambiental que se pretende se ejerce en aquellos países con los que se tienen o se van a tener acuerdos.

En definitiva, necesitamos competencia en las mismas condiciones. Si con propuestas como las del Campo a la Mesa se prevé una reducción de la producción, esto conlleva un encarecimiento también de los productos que llegan al consumidor, ¿O acaso se pretende seguir abaratando la mercancía?
Es necesaria una reflexión seria del camino hacia el que nos quieren llevar, por eso es necesario más que nunca volver a actuar en unidad de acción, para que la voz sea más fuerte. La división no nos hace sino perder aún más. Estar unidos significa no pensar en uno mismo y pensar en colectivo, el que quiera hacer la guerra por su cuenta tiene la batalla perdida de antemano, además de debilitar al conjunto.
Se equivocan quienes tiran la piedra y esconden la mano y especialmente aquellos que piensan que el camino es fácil. Trabajamos para defender nuestra agricultura, el que quiera que se una y el que no, que se dé media vuelta.