El vino español pierde mercado
«La realidad es que el consumo de vino está disminuyendo de forma generalizada en buena parte de las economías desarrolladas»
La semana comenzó con una mala noticia para nuestro sector agroalimentario, como ha sido el fallecimiento de Pau Roca, director durante cinco años de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, y de la Federación Española del Vino los veinte años previos. Además de ser una referencia en el sector vitivinícola, era una persona siempre abierta a acercar la realidad del vino a los ciudadanos a través de los medios de comunicación. Desde aquí mi sentido pésame a su familia y amigos.
De acuerdo con los últimos datos del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), las exportaciones españolas han caído en 2023, a falta de disponer de los datos definitivos del último trimestre. Ascienden por el momento a casi 2.040 millones de litros, lo que ha supuesto un descenso del 3,4%, una tendencia algo superior al valor de las mismas, que ha disminuido un 2,4%, bajando hasta los 2.900 millones de euros. Esto supone un valor medio de 1,4 euros el litro, lo que nos da una idea de la todavía poca valorización de nuestro vinos en el extranjero.
Uno de los motivos podría ser, tal como se ha apuntado desde el OEMV, la pérdida de más del 7% del mercado estadounidense; en particular los vinos envasados, donde el margen es mayor y además contribuyen a consolidar la marca España. Este país se une así a otros espacios económicos en los que ya perdimos cuota con anterioridad, como el europeo y el chino. Hay que tener en cuenta que Estados Unidos tiene una importancia relevante, ya que representa alrededor del 10% del valor de nuestras exportaciones.
En todo caso no todo es cuestión de producción, capacidad y habilidad exportadora. La realidad es que el consumo de vino está disminuyendo de forma generalizada en buena parte de las economías desarrolladas. En España se acentúa esta tendencia global, y la Organización Interprofesional del Vino de España, lo sitúa en el momento actual en un media de 9,6 litros por persona y año.