El aceite de oliva andaluz llega a los hospitales suizos: «Es más saludable y dura el doble en las freidoras»
Una de las instituciones sanitarias más importantes del país europeo sustituye el aceite de colza por AOVE 'Oro de Bailén'
El aceite de oliva virgen extra andaluz sigue ganando popular a nivel mundial. Su papel como sinónimo de salud, así como su contribución a la buena gastronomía, hacen que se esté abriendo hueco en los mercados más insospechados. Y no solo en supermercados o restaurantes, sino también en instituciones públicas o sanitarias, un paso aún más importante si cabe, pues demuestra que la demanda de aceite de oliva se va instaurando en la conciencia pública.
Este es el caso de Suiza. El país europeo sigue teniendo al aceite de colza y al de girasol como los más utilizados en la cocina, a mucha distancia aún del de oliva. Sin embargo, esto está cambiando. El experto oleícola Brun Silvan ha publicado una entrevista, avanzada por Olimerca, con uno de los chefs del Servicio Psiquiátrico del Cantón de Argovia (PDAG), una de las instituciones de salud más grandes de Suiza, en la que detalla que ha decidido cambiar la forma de cocinar y utilizar exclusivamente aceite de oliva virgen extra (y andaluz).
Más rendimiento económico
En concreto, el chef Andreas Thiel usa AOVE de Oro Bailén, en Jaén, para todo, incluso en las grandes freidoras (dos de 28 litros) de la institución. «Me impresionó darme cuenta de que el aceite de oliva de alta calidad no solo tiene sabor y beneficios para la salud, sino que, además, es económicamente competitivo por su mayor conversación en la freidora», detalla.
El cocinero habla en la entrevista de cómo, al principio, los médicos se mostraron reticentes debido a desconocimiento sobre la vida útil y la estabilidad del aceite de oliva virgen extra al calentarlo. Frente a eso, comenta, «el aceite de colza sí tenía buena reputación».

No obstante, los beneficios para la salud de las frituras con aceite de oliva, y su capacidad para no oxidarse. «El aceite de oliva dura más del doble (aproximadamente dos veces y media más) en la freidora que el aceite de colza. Esto significa que podemos freír una cantidad mucho mayor de alimentos con la misma cantidad de aceite», resume el chef suizo.
Ganando cuota de mercado
La apuesta del hospital Psiquiátrico del Cantón de Argovia (PDAG) tiene una transcendencia mucho mayor que la propiamente explicada. Y es que demuestra que el aceite de oliva español está posicionándose cada vez mejor en el mercado suizo, donde el aceite procedente de Italia sigue copando gran parte del consumo (un 46,9%). Las importaciones de España han subido un 0,2% desde 2019, situándose en un 30,4% de cuota de mercado, según datos de la entidad pública ICEX.
Según datos del consultor oleícola Juan Vilar, del total de grasas animales y vegetales que se consumen en Suiza, el 5,4% corresponde a aceite de oliva, lo que supone, aproximadamente, unas 15.000 toneladas anuales.
Respecto al perfil del consumidor, aquellas personas que tienen un nivel de renta media-baja, consumen más aceite de oliva que aquellos que tienen una renta baja, y en menor medida consumen con renta alta. Situándose el consumo en las personas que tienen una renta media en el 44% y una renta baja en un 37%, y renta alta en un 19%.